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Publicación Electrónica EL UNIVERSO CANINO Importante: ahora ingresando en nuestra escuela www.EscuelaDeAdiestradores.com puedes registrarte gratis y usar nuestro buscador interno de artículos por palabras clave. Acelerarás tus búsquedas y tendrás una mejor experiencia en tu visita Número 2 - Abril 2003 Contenido: Nota Editorial El Rincón del Adiestrador La Lupa Colabora Hoy Carola Chavez Colabora con nosotros dándonos tu opinión a cerca de este newsletter Haz de esta web tu Página de Inicio Guárdala en Tus Favoritos CARTA DE UN LECTOR Sin duda se trata de un excelente primer ejemplar de una
revista on line. Respuesta: Agradezco tu participación, el
feedback es un elemento fundamental en cualquier comunicación y la
colaboración de los lectores es invaluable por lo que tu colaboración,
el hecho de haberte tomado el trabajo de hacerme llegar una inquietud, es
algo que difícilmente pueda agradecerte lo suficiente con palabras,
intentaré hacerlo con hechos mediante la publicación.
En el próximo número: Nota editorial El Rincón del Adiestrador La Lupa Razas Si consideras que el próximo número tiene temas interesantes, regálale éste ejemplar a un amigo para que se suscriba
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Toca
a tu Perro Para Aliviar la Tensión Presta atención a la vida cotidiana, mira las reacciones de las personas, si te fijas en una calle céntrica con miles de personas pasando cerca las unas de las otras, verás un sin número de maniobras y contorciones para no tocarse, a pesar del poco espacio que queda en las aceras cuando caminan multitudes, todo el mundo lucha por evitar un roce con otros, pasar de costado, hacerse más delgado, esquivar constantemente. Luego mira el momento en que dos personas que pasean sus perros dialogan, no me refiero a personas que se nota que son conocidas entre sí, sino a desconocidos. Si te fijas bien, verás que ambos tocan a sus perros mientras inician una relación social con alguien con quien no se tiene estrecha confianza. ¿Qué entendemos con todo esto?, no es casualidad, hay un elemento de comportamiento muy interesante en toda esta actividad. Observemos un grupo de primates, cuando se relacionan, uno se acerca al otro y hace gestos indicando su intención de despiojarlo. A esta actividad se la llama el "aseo social", es una forma que tienen los animales gregarios para relacionarse y estrechar vínculos. El hurguetear entre su pelambre con la excusa de limpiarse hace que se relajen los ánimos, se calma cualquier ansiedad y temor a una agresión. ¿Tenemos los humanos todavía restos de esa necesidad? ... la respuesta es sí, los tenemos. La diferencia entre nosotros y el resto del mundo primate radica en que nuestra actividad sexual se extiende a todo el año. En animales cuyo cerebro solo piensa en sexo durante un corto periodo de tiempo al año, no hay inconvenientes en tocarse constantemente, pero a partir de que el humano evolucionó como un ser altamente sexuado, debió reprimir la práctica del aseo social, la que quedó relegada solo en manos de unos profesionales (masajistas, peluqueros, etc.). No sería bueno para nuestra estabilidad social que cada vez que nos encontremos por la calle con alguien o queramos entablar una relación, comencemos a rascarle y acariciarle la cabellera, y mucho menos si se tratare del sexo opuesto. Pero como la necesidad sigue estando, redireccionamos ese comportamiento ancestral, a veces lo redireccionamos hacia la otra persona quitándole pelusas de la ropa o con la excusa de comprobar si su suéter es abrigado, pero generalmente redireccionamos hacia otros elementos, puede ser tocando nuestro propio cabello, o acariciándose su propia barba quienes la llevan larga, hurgueteando con los dedos en nuestra propia ropa, sobre todo en las partes peludas de la misma, cuellos de piel o cosas por el estilo de nuestra propia indumentaria. Notaremos que siempre trataremos de llevar los dedos a las zonas de mayor pelambre. Y si llevamos un perro, su pelaje es ideal para dar rienda suelta a nuestra reprimida necesidad, y cuanto más tensos estamos al entablar una relación con otra persona, más tocaremos a nuestros perros, mientras nuestro cerebro experimenta el relax que produce el aseo social en los monos, calmando la ansiedad de las relaciones sociales. Yo he usado muchas veces este truco a conciencia. Por ejemplo, en algunas notas que he dado para programas importantes de TV, donde sabía que literalmente millones de ojos me estarían escrutando. Muchas veces me he mirado en video en esas notas, y me aterra el hecho de pasarme en cámara rápida y ver la cantidad de gestos estereotipados que he hecho, gestos con las manos para liberar tensión, que pasados con le volumen de la TV baja son más que evidentes y molestos de ver. Para calmar esa tensión y evitar tantos ademanes nerviosos, muchas veces decidí dar las notas teniendo conmigo un perro, ya que el reportaje se trataba precisamente de ellos, no había motivos para que alguien vaya a pensar que verme tocando un perro pudiera quedar fuera de lugar. Las notas salieron siempre calmas y naturales así, porque mi "mono interior" podía hacer el aseo social hurgueteando en el pelambre de mi amigo canino mientras yo calmadamente respondía a las preguntas de los periodistas. ¿Haz oído hablar acerca de que la mejor manera de relacionarse con el sexo opuesto para las personas tímidas es llevando de paseo al perro?, ahora, después de haber leído esta nota, ya sabes los motivos. Una persona que se intimida al relacionase, puede relajarse tocando su perro, como lo hacen nuestros primos los monos, y al relajarse, la relación se entabla mejor, no se cometen torpezas por la tensión, y la situación resulta agradable. Te sorprendería saber la cantidad de personas tímidas que han entablado relaciones duraderas y de pareja al llevar a sus perros de paseo. Recuerda, sin ir más lejos, cómo es que se casaron en "101 Dálmatas" los dueños de los perros.
Stress
y Superpoblación CAUSAS
Y CONSECUENCIAS DEL STRESS EN LOS CANINOS A
nadie escapa que la superpoblación es la principal causa de stress en los
animales . Pero, podría pensarse en esta enfermedad como en un error de
la naturaleza. Nada mas alejado de la realidad, este stress es un cruento
pero eficaz mecanismo regulador de la población; es la llave que pone en
marcha diversos procesos para la reducción de la cantidad de individuos: A)
El debilitamiento de las defensas del organismo a fin de facilitar
la entrada en escena de las enfermedades- B)
El aumento de la agresividad a los efectos de estimular la
destrucción de los individuos entre si- C)
El trastorno de la conducta sexual, e incluso de los sistemas
endocrino y genital, para el detenimiento de la reproducción- D)
La afectación del sistema nervioso en general, con la finalidad de
entorpecer la adaptación del individuo al medio ambiente (bloqueo del
aprendizaje selectivo)- Es
fácil deducir que, a medida que la población se acerca a un estado
aceptable, el nivel de stress disminuye y con él sus efectos. (1)
Para ilustrar el punto C) resulta por demás elocuente citar las
investigaciones del zoólogo muniqués profesor Dietrich V. Holst a cerca
de los tupayas tailandeses: "...La permanencia de los jóvenes
en el seno familiar a raíz de la superpoblación reinante, origina un
estado de stress que, en principio, hace mas lento el desarrollo de los
hermanos menores, los que viven una infancia prolongada. Posteriormente,
las madres maltratan incluso matan a sus crías. Si la situación se
prolonga por m s tiempo, todas las hembras se vuelven estériles y
los machos impotentes, al principio síquicamente, y luego físicamente.
Si una madre está a punto de parir, las crías no nacidas se disuelven en
jugos corporales sin dejar el menor rastro..." Analizando
detalladamente el trabajo del Profesor Holst, se observa que el stress no
funciona como un mecanismo de todo o nada, sino que actúa en forma
incremental: a
mayor superpoblación o duración de la misma, mayor stress y, por lo
tanto, m s severas son las medidas de control poblacional. Primero se
disminuye el ritmo de la reproducción al hacer mas lento el desarrollo de
las crías, luego se eliminan a estas mediante la alteración de la
conducta maternal, y finalmente se detiene totalmente la procreación y se
inutiliza para esos efectos a toda una generación, con lo que solo se
registrarán nacimientos cuando desarrollen los jóvenes sobrevivientes. (2)
Lo descrito en el punto C) no solo afecta a los individuos adultos, sino
también a su descendencia: las
experiencias realizadas por la Profesora Anne McLareb del Instituto de Genética
Animal de la Universidad de Edimburgo, arrojan como resultado la
comprobación de que la superpoblación origina en las madres preñadas un
stress, temor y angustia cuyas consecuencias afloran en el sistema
nervioso de las crías. La
citada investigadora sometió a varios grupos de ratonas caseras preñadas
a distintos grados de superpoblación: GRUPO
1)
Sometido a una situación relativamente moderada tuvo hijos que se
mostraron lentos en sus movimientos, y que en los tests de capacidad, se
desenvolvieron mas bien como deficientes. GRUPO
2)
Sometido a una mayor superpoblación, los resultados fueron crías con
nerviosismo enfermizo; castañeteo de los dientes,
defecación frecuente y en pequeñas cantidades, y se rascaban
hasta hacerse sangrar. GRUPO
3)
Otro incremento poblacional. Las crías de este grupo nacían con el
paladar abierto. No podían soportar la menor carga de stress. El ruido de
un timbre (que a ratones normales no los afectaba) los hacia correr de uno
a otro lado, e incluso muchos morían a causa del susto. GRUPO
4)
Muy alta superpoblación. Se registraron innumerables abortos, partos de
hijos muertos, y otros murieron a las pocas horas de nacer. Estas
investigaciones, si bien cruentas, fueron justificadas por la
investigadora por cuanto sus resultados podrían aliviar el sufrimiento de
los hijos de los seres humanos (según sus propias palabras). Lo cierto es
que fueron una alerta a cerca
de la construcción de complejos habitacionales. Porqué nos sirve esto a
los adiestradores Los
grandes Centros de Adiestramiento del mundo han replanteado la situación
de las parideras y pabellones de caniles, fundamentalmente en lo que hace
a la relación superficie total/cantidad de caniles. Pero
cuando esto no es tenido en cuenta, se tropieza con serias dificultades a
la hora en que se hace necesario un buen equilibrio nervioso en los canes. El
boletín Nro.12 de Octubre de 1982, del Centre Suisse Pour Chiens
D'Aveugles, informaba que 9 de cada 10 canes adquiridos para ser formados
como lazarillos, debían desestimarse al realizarse los primeros tests. Mi
experiencia personal coincide en que los canes provenientes de grandes
criaderos superpoblados, no han alcanzado a adaptarse a las exigencias,
independientemente de lo que indicaran sus antecedentes genealógicos;
como así también han demostrado trastornos de conducta aquellos animales
que, por un motivo u otro, fueron sometidos a una situación de
superpoblación. El
concepto del aprovechamiento de espacio, al momento de planificar caniles,
debe tener en cuenta el aspecto de densidad poblacional, y no solamente el
espacio con que cuenta cada canil. He conocido casos en que varias decenas
de caniles compartían un terreno de 15mt x 40mt de fondo. Después de
analizar los estudios detallados precedentemente, puede deducirse cual será
el resultado de una crianza en donde decenas de lobas de distintas manadas
comparten un territorio de tales dimensiones. El
desconocimiento de todo esto, hace que mucha gente espere solucionar
mediante la instrucción, los problemas que denotan cachorros obtenidos en
las circunstancias indicadas, y que fueron trasladadas al hogar previo
pasar una temporada en jaulas de los comercios céntricos. Aun
contando con reproductores seleccionados por su equilibrado temperamento,
cuando el stress ha formado parte de la reproducción, los resultados son
insalvables. La
siguiente frase del famoso etólogo alemán Vitus B. Dröscher, resume
estos conceptos: "...esta es una realidad que, extrañamente,
no es tomada en cuenta porque solo se fijan en el pedigrí, en el árbol
genealógico del perro, que equivocadamente consideran una garantía de
buenas cualidades y disposiciones. Es una muestra típica de la ignorancia
que tiene el hombre civilizado de la naturaleza, esa creencia que profesan
muchas personas que están convencidas de que con los m‚todos de
adiestramiento modernos puede conseguirse que un perro sea capaz de casi
cualquier cosa. Pero no todo lo que puede pensarse es realizable. Las
criaturas de Dios no son manipulables a nuestro capricho."
(1) SOZIALVERHALTEN UND SOZIALER
STRESS BEI TUPAJAS, U.WISS.TECHN.,1973,T.73,Nro.1 (2) MATERNAL IMPRESSIONS, NEW SCIENTIST, 1964,T.22.,Nro.386,pp.97-100
Ciudadanos agradecidos con un Perro WILKINSBURG, Pensilvania Copyright 2003 The Associated Press. All rights Daniel Chena, adiestrador de caballos Doma por atracción social
Mi técnica no es compleja, solo se trata de dejar que el caballo marque el ritmo. Yo le llamo a esto “preguntarle al caballo”. Yo le pregunto, constantemente le pregunto qué hacer ... “puedo?” ... “sigo?” y el caballo responde, solo hay que saber entenderlo. El caballo es un animal temeroso. Su miedo es su modo de vida. Primero se asusta, luego se fija de qué es que se asustó. Esto es lógico puesto que el caballo no tiene cuernos ni armas de ningún tipo, su defensa, como victima de los predadores, es correr lo más rápido posible y anticiparse a los ataques. Es entonces lógico que el caballo primero corra y después mire de qué corrió. Se le debe dar tiempo. Con el tiempo él probará cada situación y se entregará. Tratándose de un animal temeroso es igual un animal curioso. No se trata de una almeja que se encierra en su armadura y no sale de allí, sino de un animal con un cerebro complejo, dispuesto y necesitado de aprender del entorno, y por lo tanto un animal curioso. Si observamos una cebra cuando cae víctima de un predador, veremos que llega un momento en que su lucha cesa, se entrega y se deja morir mansamente sin seguir luchando. Esto es lo que se suele hacer con la doma tradicional. Se castiga y se somete al caballo hasta que su espíritu quiebra, el caballo se da por vencido y se deja caer bajo las órdenes del domador. Yo hago otro trabajo, le doy la oportunidad de que el caballo venga a mí. Que sepa que en mí encontrará un compañero en quien puede confiar. Entonces le doy la oportunidad de matarme a patadas y él no solo que no la aprovecha sino que hasta puede llegar a sufrir calambres con tal de no moverse para no lastimarme cuando me acuesto entre sus patas. Esto lo hace porque sin mí estará solo. El ya confía en mí y para él soy alguien importante, soy quien lo ayuda, cuida, apoya, y esto sucede en unos pocos minutos, menos de una hora. No hay secretos en esto, solo se trata de saber qué dice el caballo con su cuerpo, sus ojos, hasta con el corazón. Cuando comienzo a probarle la sobrecincha a un potro puedo sentir claramente el corazón a través de ella. Esto es así porque la cincha o correón se ajusta del lado izquierdo. Si el corazón está acelerado, el potro tiene miedo, debo darle más tiempo, relajarlo, y luego seguir ajustando la cincha a medida que él me dé señales de que su temor va cediendo. El proceso es rápido si se hace bien, porque el caballo es rápido para asustarse y rápido para serenarse, de manera que su adaptación a cada cosa es muy veloz si lo hacemos bien. Cuando hago una exhibición doy a elegir al público el potro que ellos quieran entre varios jamás tocados por el hombre. Casi siempre la gente opta por el potro más brioso, el que bufa, rasca la tierra, y se muestra peligroso. Ese suele ser el potro más temeroso y por lo tanto el más fácil de trabajar. Al separarlo de su tropilla, queda solo, y esa soledad lo pone más inseguro, necesita de alguien en quien confiar, si lo asusto será difícil de controlar, pero si le inspiro confianza no se despegará de mi lado. Me dejo olfatear, le doy su tiempo, dándole la espalda lo cual es un gesto de aprobación entre ellos, y en pocos minutos, frente a un público que no creía que podría lograrlo, el potro me sigue como si se tratara de un perrito. Un rato más tarde le he colocado un bozal, una sobrecincha, y ya lo estoy montando sin ningún salto de su parte. Rato más tarde lo tengo acostado en el suelo y le camino encima, me acuesto entre sus patas y me siento en su vientre mientras lo calmo con caricias. Si el público elige un potro más calmo, seguramente me llevaría más tiempo hacer el trabajo, porque por ser más seguro de sí mismo tardará más en sentir la imperiosa necesidad de tener alguien en quien confiar. Igualmente es solo cuestión de tiempo, horas más u horas menos cualquier potro nos dará su confianza y amistad. (*) Daniel Chena actualmente colabora con nosotros en D&P ( http://www.AnimalesEnEscena.com.ar ) Si deseas bajarte este número de la publicación en formato PDF para guardarlo en tu PC, haz click aqui |