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Publicación Electrónica EL UNIVERSO CANINO Importante: ahora ingresando en nuestra escuela www.EscuelaDeAdiestradores.com puedes registrarte gratis y usar nuestro buscador interno de artículos por palabras clave. Acelerarás tus búsquedas y tendrás una mejor experiencia en tu visita Número 3 - Mayo 2003 Contenido: Nota Editorial El Rincón del Adiestrador La Lupa Mitos y Leyendas Colabora con nosotros dándonos tu opinión a cerca de este newsletter Haz de esta web tu Página de Inicio Guárdala en Tus Favoritos CARTA DE UN LECTOR
Orlando:
No
soy muy adicto a emitir opiniones respecto de estos temas; no por no ser
participativo sino por respeto a quienes saben de esto mas que yo; ahora
en honor a la verdad te debo comentar dos temas.
Primero: tu pàgina es muy buena y seguramente se ira adaptando a
las necesidades planteadas por los lectores.
Segundo: al fin pude contactarme con un adiestrador canino que no
solo sabe trabajar con la verdad, sino tambien con la realidad, en lo
que aspectos tècnicos se refiere. No puedo menos que coincidir totalmente
en tu respuesta a Gerardo Diaz de Mèxico, es esa manera de realcionarse
con los perros, que me ha sido criticada ferozmente por mis pares, pero
a los resultados me remito. Los perros adiestrados hablan de los
resultados del adiestramiento. Siempre dì vital importancia a la relaciòn
humano/perro, por sobre las simples o complejas tècnicas. Respecto al
clicker, coincido en que es un recurso mas, como otros tantos y que sin
discusiòn permiten resolver los acondicionamientos a resolver.
Muchas veces es un problema de interpretaciòn de quienes nos observan,
que por desconocimiento o por conveniencia, humanizan la relaciòn con
el perro y la desmitificaciòn no les agrada. Pero sì los cànidos han
sobrevivido miles de años fuè precisamente por las relaciones sociales
que han mantenido, a su manera, organizadas.
Un tema que me resulta interesante es la contrastaciòn de los
comportamientos salvajes con los comportamientos de los perros
citadinos, tanto los que viven dentro de una propiedad, como los que
vagan por las calles.
Saludos. Josè Ponce
En el próximo número: Nota editorial El Rincón del Adiestrador La Lupa Reflexiones Si consideras que el próximo número tiene temas interesantes, regálale éste ejemplar a un amigo para que se suscriba
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El clicker - Mucho se
habla a cerca de este método de adiestramiento, pero para hablar
honestamente se ha creado un mito a partir de una serie de premisas
que cualquier adiestrador ya manejaba desde siempre. El clicker ha actuado
más sobre la persona que sobre el perro, sus beneficios son
fundamentalmente motivacionales, pero no para el can, sino para el
adiestrador. En este artículo romperemos algunas de las afirmaciones a
cerca del impacto de esta herramienta.
Cuando yo era pequeño existían pequeños dispositivos similares que se empleaban para cotillón en fiestas junto con las cornetas, matracas y silbatos. Se llamaban “ranitas” en honor a que su sonido es similar al que realizar ciertas ranas pardas arborícolas, y creo que aún siguen estando en el mercado. La diferencia entre estas “ranitas” y el clicker no es otra que su precio, ya que las ranitas cuestan centavos. Cualquiera que acostumbre adiestrar con clicker puede comprobarlo probando trabajar con un dispositivo de aquellos. El adiestramiento con clicker, como cualquier otro adiestramiento, consta de dos etapas:
1.Todo el
mundo recordará los experimentos de Pavlov con relación al reflejo
condicionado. Es algo bastante elemental a esta altura pero aunque sea un
concepto antiguo sigue teniendo plena vigencia. Pavlov hacía sonar un
timbre cuando alimentaba a un perro, de esa manera se condicionaba un
reflejo que hacía segregar saliva al perro con la sola audición del
timbre, sin necesidad de ver, probar ni oler la comida. 2.Una vez
fijado este reflejo se trabaja mediante el método que para los
entusiastas del clicker se
denomina moldeado por aproximaciones sucesivas,
que no es otra cosa que el aprendizaje selectivo por ensayo y error que
todo adiestrador ha empleado desde siempre. La teoría del
clicker dice que La
base del adiestramiento con clicker está en el Condicionamiento
instrumental (al que se ha denominado Skinner), que es un
mecanismo de aprendizaje en el que la conducta del perro produce la
aparición de un refuerzo (positivo o negativo). Esto no es otra cosa que las voces
estimulativa y represiva que se han empleado toda la vida desde que el
hombre intentó por primera vez adiestrar un perro. Como vemos, no se ha agregado nada nuevo al adiestramiento. La aparición del clicker no marca un antes y un después como muchos creen, es simplemente un buen sustituto del “muy bien”, “good boy”, y muchas otras frases por siempre empleadas como refuerzos positivos. Este es un resumen de las ventajas que se le adjudican al clicker: 1.
Timing perfecto, el refuerzo se presenta
en el momento justo. 2.
Puede ser utilizado en cualquier edad del animal. 3.
Se puede utilizar para enseñar una cantidad infinita de
ejercicios. 4.
El sonido refuerza mejor que la voz, porque siempre
funciona igual. 5.
Es un método positivo, sin castigo. Lo
peor que puede ocurrir es que no suene el clicker. 6.
Es una técnica de adiestramiento que resulta intuitiva y
muy divertida para perro y amo. 7.
El comportamiento aprendido con el método clicker es mucho
más resistente a la extinción. 8.
Una vez que el perro a entendido el “juego” de hacer
sonar el clicker, el aprendizaje y pulido de ejercicios es mucho más rápido
que en el adiestramiento tradicional. 9.
Estimula la creatividad del adiestrador al
buscar la forma de comunicar al perro lo que quiere que realice, además
de inventar cada día ejercicios nuevos. Y estas son las cosas que deberíamos plantearnos frente a estas ventajas: 1. El Timing no lo da el clicker sino el adiestrador que lo pulsa, en este sentido no hay diferencias con la voz 2. Puede ser utilizado a cualquier edad, al igual que con cualquier método, tampoco hay diferencias 3. La cantidad de ejercicios que pueden incluirse en la lista del clicker es la misma, no se ha inventado ningún ejercicio nuevo a partir de clicker que no se haya practicado antes del mismo 4. El pensar que la ventaja es que el clicker siempre suena igual y que la voz puede sonar diferente, es menospreciar la capacidad auditiva del perro. El perro reconoce los pasos de su amo varias cuadras antes de llegar a su casa, o el de su auto entre muchos otros similares que pasen por la calle, reconoce la voz del amo hablando en la casa de al lado, aunque se encuentre disfónico o ronco. 5. El método sin castigo no existe, siempre habrá un castigo mediante un gesto de desaprobación, aunque éste sea inconsciente pero es perceptible por la aguda capacidad gestual del perro. Todos los animales aprenden mediante gestos de aprobación y desaprobación. 6. Divertido e intuitivo son características que dependen del adiestrador, no depende del clicker que lo sea o no. 7.
Está comprobado, y de hecho se emplea en el adiestramiento mnemotécnico
de los estudiantes, que la implicancia de más de un sentido refuerza la
fijación de la memoria. Por lo tanto siempre será más resistente a la
extinción algo aprendido mediante la combinación de una señal auditiva
y una visual, que la aprendida solo con el sonido. 8. No hay ningún motivo para presuponer que el pulido de los ejercicios sea más rápido con clicker. De hecho estamos limitando la sensación agradable de aprobación a un solo sentido, el oído, mientras que en adiestramiento tradicional se emplean dos y hasta tres sentidos en algunos casos y si el adiestrador tiene buena formación. El oído (la orden fonética), la vista (gestos, posturas y ademanes), y en ciertos casos también el olfato, ya que la aprobación y desaprobación correctamente hecha puede generar cambios en la composición del lo olores de la piel del adiestrador debido a una serie de hormonas y endorfinas liberadas al torrente sanguíneo con al euforia y el desagrado. 9. Es obvio que un buen adiestrador sabe que su trabajo es como un juego de charadas, siempre deberá buscar formas creativas para comunicar al perro lo que se espera de él. Creo que en este aspecto el clicker hasta puede llegar a entorpecer la buena evolución del adiestrador como profesional en algunos, ya que deja librado al clicker y no al cuerpo entero la tarea de la comunicación. Entonces, ¿porqué
a tantas personas les ha dado tan buenos resultados? El secreto del
éxito del clicker El clicker es un buen corrector de malos hábitos de los adiestradores. Lamentablemente se presta poca atención a las voces estimulativa y represiva. Estas dos simples voces son la base de cualquier adiestrador, si no se dominan correctamente nunca se podrá adiestrar con eficiencia, y en general se forma a los profesionales y aficionados al adiestramiento diciéndoles que deben decir “muy bien” o “pfui”, pero se limitan a eso, sin entrar en detalles en los cómo, de qué manera, cómo pensar y vivenciar dichos refuerzos positivos y negativos. El perro no nace sabiendo lo que significa el “bien” y el “no”, y si no se sabe cómo transmitirlo jamás lo entenderá correctamente. Cuando un adiestrador no está bien preparado respecto de estas dos voces fundamentales, entonces el clicker es un buen sustituto para uniformar los mensajes. Este es el motivo por el que en nuestros cursos damos tanta importancia a estas voces. La llamamos “voces” para ponerles un nombre con el cual referirlas, pero no son solo voces sino verdaderos estados de ánimo. Y si no se dominan, entonces el clicker salva en parte la situación, no por ser más eficiente que otro tipo de refuerzos, sino porque no se sabe cómo emplear los correctos. Conclusión: El clicker no es un método sino solo una pequeña herramienta para aplicar al método tradicional. En algunos casos puede ser práctico su empleo pero solo casos muy puntuales. Por ejemplo yo uso un disparador de ultrasonido de u efecto similar al clicker para algunos trabajos en cine. Cuando empleamos sonido directo y no puedo dar órdenes con la voz, la utilización de un sonido inaudible me permite reforzar las señas con la acústica sin que sea captado por los micrófonos. En agility se suele emplear el batir de palmas para reforzar los estímulos de la voz y los gestos. En este caso el clicker permite reemplazar el sonido de las palmas y tener una mano libre para hacer otro tipo de gestos más evidentes con los brazos. A corta distancia puede reemplazar a silbatos, dejando la posibilidad de dar estímulos verbales junto con el clic. Como vemos, el clicker es una herramienta, pero solo eso, y daría lo mismo que fuera una “ranita” de cotillón de solo unos centavos, o una castañuela rescatada del arcón de la abuela.
El Stress y los Perros
PRIMERA PARTE:
El investigador de la Universidad de Filadelfia colocó al sujeto un monitor para controlar presión sanguínea y ritmo cardíaco. Inicialmente se observan valores intermedios de reposo. Al iniciar una conversación casual y amena con el sujeto, los valores se incrementan. Toda interrelación con otras personas eleva la tensión, y esto era indicado perfectamente por el monitoreo. Acto seguido se permite ingresar a la habitación al perro propiedad del sujeto sometido a la experiencia. Los valores de su tensión disminuyen, no solo a los niveles previos a la conversación, sino por debajo de los valores con que se inició la medición. Se comprobó asimismo que quienes tartamudean lo hacen en menor medida si tienen a su perros cerca, y no lo hacen en absoluto cuando a quienes les hablan es a sus perros. Es evidente que el perro es causa de una disminución muy marcada en la tensión nerviosa de su amo. Y esto tiene, no solo aplicaciones sociales para la relación con las personas, sino incluso está empleándose ya como terapéutica, como si de un medicamento se tratara, y a un paso de obtener el reconocimiento que le permita la cobertura de los costos por los seguros de salud. Ya ampliaremos esto en las siguientes entregas del tema. Una de las causas de estos beneficiosos efectos podemos buscarlas en la reprimida tendencia al “aseo social” de los animales gregarios (véase el número 2 de El Universo Canino). Es esta sin dudas la principal causa de este efecto provocado por los perros. Pero podemos aventurar alguna otra, que en menor medida esté actuando también sobre nuestra tensión. Según el prestigioso etólogo Desmond Morris (autor de El Mono Desnudo, Un estudio a Cerca del Animal Humano), los perros fueron serios competidores de los humanos antes de su domesticación. Imaginemos a un animal como nosotros, bípedo, lento, sin vista ni oído ni olfato adaptados a la caza, sin garras ni colmillos capaces de sujetar y matar una presa. Por otro lado, otro cazador en grupos, el lobo. Con visión nocturna, sensores infrarrojos capaces de captar las fuentes de calor, olfato especialmente programado para ácidos grasos (sobre todo ultra sensible a los ácidos butíricos), un oído capaz de escuchar un aullido a 10 kilómetros, y con mayor sensibilidad a la gama ultrasónica de los roedores, veloz en al carrera y con una mandíbula capaz de sujetar y matar eficazmente. Ambas especies, humano y lobos, compitiendo en el mismo territorio por las mismas presas. Sin ninguna duda que el solo hecho de percibir su cercanía nos ponía nerviosos, ya que competir contra ellos era no poder cazar. Las glaciaciones habían diezmado los grandes bosques, expulsados fuera de ellos, en las llanuras y el frío, la carne era una de las únicas posibilidades de supervivencia humana. Apenas algunos vegetales podían ayudarnos a complementar las dietas, pero las condiciones de extrema dureza climática nos dejaban con muy pocas variantes de la dieta, ya que no contando con el aparato digestivo de los herbívoros como para extraer nutrientes de los escasos pastos que quedaban bajo la nieve, y no habiendo árboles capaces de entregarnos frutos ricos en azúcares y bayas con proteínas, la carne era nuestra única esperanza. Una carne que no se dejaba tomar tan fácilmente como los vegetales, había que localizarla, acosarla, acorralarla y capturarla, para luego matarla. Los lobos y grandes felinos habían tenido millones de años para adaptarse físicamente a esa actividad. Nosotros, en cambio, tuvimos que hacerlo rápido, sin esperar que nuestro físico y nuestros sentidos evolucionaran, de no hacerlo así, nuestro destino hubiera sido el mismo que el de los dinosaurios. Los felinos no fueron gran problema en principio, ya que solo uno de ellos caza en grupos, y está localizado en una sola región de la tierra, me refiero al león. Los felinos solitarios eran más bien escasos, cazaban poca cantidad de presas y nos dejaban una buena cantidad disponible. Pero los lobos eran animales genéticamente plásticos, es decir que mutaban y se adaptaban a cualquier parte del planeta. El lobo es el cánido que más variedades ha desarrollado adaptadas a casi todas partes de la tierra. Desde lobos blancos del ártico hasta lobos negros de los bosques más oscuros, ambas mutaciones para ocultarse mejor al cazar. Desde los enormes lobos americanos adaptados a presas como los búfalos, hasta los lobos más pequeños de Europa adaptados a presas más pequeñas como los ciervos. El lobo era una verdadera peste para nosotros. Donde quiera que fuéramos, ahí había algún lobo adaptado a la región y las presas del lugar. Adaptado a la caza mayor mediante la coordinación de equipos y a la caza menor utilizando sus sentidos ultrasónicos. El haber firmado un acuerdo de coparticipación con ellos debió significar para nuestros antepasados un gran alivio. De repente ya no luchábamos contra sus mayores capacidades compitiendo con ellos, ahora contábamos con su olfato, vista, oído, velocidad, capacidad de organización. En lugar de ser una desventaja, ahora era nuestra propia ventaja. En poco tiempo pasamos a ser uno de los depredadores más exitosos de la tierra sumando nuestro ingenio y las capacidades físicas del lobo. Y no solo eso, a partir de este acuerdo de sociedad pudimos controlar ganado, no cazábamos sino que controlabamos las manadas a nuestro antojo como enormes despensas de carne caminando, lo cual recién pudo ser posible con el perro. Esto nos permitió ya no depender de los movimientos de las manadas sino administrar nuestro sustento. ¿Algo menor?, en absoluto, no es un detalle menor, ya que el no depender de las manadas nos permitió permanecer en un mismo sitio. Asentarnos en un lugar fijo nos permitió mejorar nuestro hábitat, y a partir de ahí nuestro ingenio pudo evolucionar con mayor velocidad, ya que en la seguridad de un sitio fijo, bien asegurado, nuestra inteligencia se desarrolló velozmente. Como demostraremos en la próxima entrega de la publicación. Orlando
La Lupa Formularon cargos a californiano por lanzar a perro desde su autoInicio Un automovilista que presuntamente lanzó un perro desde Dóbermann, la leyenda continúa La injustificada fama de una raza
Ningún
mito canino ha sido tan imaginativo y extendido como este. los
'...me dijeron...', '...me contaron...' o '...hubo un caso...'pululan por
doquier trasmitiéndose de boca en boca sin que nadie conozca
personalmente el caso relatado. La
explicación popular a esto es el mentado "...crecimiento cerebral más
allá de la capacidad craneal que hace que a cierta edad pierda el olfato
y no reconozca al dueño..." Cualquier
perrero observador se dará cuenta de que ningún perro apela al olfato
para reconocer al dueño a menos que esté‚ ciego y sordo. Si el amo está
a la vista, lo reconocerá por su forma de moverse; si no lo está lo hará
por ruido de su auto, por sus pasos (únicos e inconfundibles al sensible
oído canino), por la particular forma de sacar sus llaves, abrir la
puerta, etc., finalmente olfatear detenidamente a su amigo para
tener una idea de donde estuvo, que novedades trajo, su estado de ánimo,
y miles de datos más. Cuando
este mito se vierte de la boca de una persona sin experiencia, se debe al
desconocimiento; pero he oído decirlo a criadores y expositores
experimentados haciendo gala de un lenguaje técnico “...y la
presión que sufre a la altura de los parietales termina anulando el
olfato, por eso no reconoce al dueño a los cuatro o cinco años, y bla,
bla, bla...”, ni siquiera es cierto que el sentido del olfato se
encuentre a la altura de los parietales. Estos charlatanes son las
verdaderas usinas de las estupideces más grandes de la historia de la
cinofilia, después de que en el siglo XVII se creyera que los perros con
las colas amputadas no contraían rabia. Lo
malo de todo esto es que cuando, después de que cientos de dóbermanns
murieron de viejos fieles a su familia humana, uno solo ataca al dueño,
se lo atribuye a este “problema general de la raza” y no al hecho de
que, como muchos casos de otras razas, era un animal mal manejado, o de
mal temperamento o incluso trastornado mentalmente, que los hay en todas
las razas. LA
IMAGEN DE LA DUREZA Más
allá de la mala fama por los campos de concentración, las películas y
las leyendas, debemos pensar que existen otros factores que han
desencadenado la mala prensa de que es víctima esta por demás cariñosa
raza. Se
han empleado ovejeros alemanes en los campos de concentración, sin que
ello haya hecho que compartan su mala fama con los dobys. Ha
habido innumerables películas con rotts como villanos, y mastines de todo
tipo, y sin embargo no son ellos los blancos de estos ataques de la gente. ¿Qué
tiene entonces el dóbermann que lo hace tan temido?. Sin dudas es un
poderoso perros de ataque, como el schanuzer gigante que no tiene
semejante fama de asesino. De manera que descartemos también que su
capacidad de atacar sea la causa de sus detractores. Y
si es verdad que ha habido algunos casos de ataques de dóbermanns, mejor
no mencionemos razas como los PittBull, los Pastores Belgas, los Rotts, y
muchas más que tienen datos de ataques muy superiores al pobre doby. El
dóbermann tiene algo que ninguna raza tiene: todo su cuerpo termina en
puntas. Nuestros
perros han sido seleccionados con diferentes formas físicas. Hay razas
que tienen aspecto infantil, desde el corte de la cara hasta la patas
chuecas y un andar como de un bebe que comienza a caminar, otra razas
tienen aspectos de humanos luchadores, como el Bulldog Inglés, con su
espalda casi plana como la humana, su pelvis pequeña y hombros separados.
El dóbermann es un perro “punteagudo”. Prácticamente toda su silueta
está rematada con formas agudas, cargadas de masa muscular en el medio de
toda su estructura, incluso las orejas son recortadas dándoles aspecto de
puñales y más todavía con la moda de los cortes actuales, cortes largos
y rectos. Es
esto y sus ojos profundos, el hocico paralelo a la frente, que da el
aspecto de apuntar con el morro cuando mira, su tendencia a abrir la boca
para jadear mucho menor que otras razas, lo que le da una mirada dura y
penetrante. Todo su cuerpo tiene el aspecto de un perro en alerta, así
como un perro de orejas caídas parece permanentemente sumiso, el dóbermann
da el aspecto de estar siempre amenazante. La
imagen, y no su comportamiento, son las causas de que sea llamado el perro
asesino, justamente tratándose de un perro que de tan cariñoso llega a
ser hasta molesto para el dueño. APTITUDES
DEL DOBERMANN Más
allá de todo lo que pueda decir un criador de su raza (todas las razas
son “la mejor” según los artículos de sus criadores), está lo que
opinan los expertos en perros de trabajo dedicados a todas las razas. Un
Profesor de Psicología de la Universidad de Vancouver, Canadá ,
hizo un trabajo estadístico consultando a 208 jueces de trabajo canino (m s
de la mitad de todos los existentes
en América del Norte) además de 63 veterinarios de pequeños animales, y
los 14 más importantes especialistas en perros de guardia y protección
de los EEUU y Canadá. En
este trabajo encontramos datos interesantes como los siguientes: Teniendo
en cuenta la agresividad en el ataque, fuerza física, valor y resistencia
para contraatacar, los perros de seguridad más efectivos son:
Alguien
podría pensar que un Rott tiene mayor peso y fuerza que un dóbermann,
pero se debe pensar que el aprovechamiento de la fuerza está en relación
con lo aguerrido del temperamento como lo demuestran los campeones de
kid-boxing, además se incluye la resistencia para contraatacar, donde el dóbermann
se muestra incansable frente a un Rott que se agita fácilmente. Si
a los factores apuntados anteriormente se le hubiera agregado tener en cuenta
la seguridad nocturna y en lugares grandes y complicados, sin dudas el dóbermann
habría ocupado el primer lugar. El Bullmastiff es de color claro, fácilmente
perceptible en la oscuridad, y no cuenta con la velocidad y agilidad propia
del dóbermann para desempeñarse en lugares grandes e intrincados. Otro
de los elementos surgidos de estos trabajos, es una tabla ordenando a las razas
según su inteligencia de funcionamiento y obediencia. En ella las razas quedaron
ubicadas mediante 79 grados de capacidad. Los primeros diez son:
Aquí
el Bullmastiff ocupa el lugar 69, indicándose que '..pueden requerir
hasta 25
repeticiones antes de que empiece a vislumbrarse cierto entendimiento de una
nueva orden, y se requerir n entre 40 y 80 sesiones antes de que
demuestren un
comportamiento confiable. Aún entonces los hábitos pueden no estar consolidados...si
no reciben sesiones extra de práctica estas razas actúan como si
se hubieran olvidado de lo que se espera de ellas..parecen distraídos la mayor
parte del tiempo...' El
Schnauzer Gigante, que en la tabla anterior se ubicará por encima del Ovejero
Alemán, aparece en el lugar 28. Conclusión:
solo tres razas están incluidas dentro de los 13 primeros de ambas tablas. Ovejero
Aleman 6to como perro de
seguridad y 3ro en adiestrabilidad Rottweiler
3ro como perro de seguridad y 9no en adiestrabilidad Dóberman
2do como perro de seguridad y 5to en adiestrabilidad Al reorganizar estas tablas con estas tres razas solamente queda:
ubicaciones
generales: Si otorgamos puntajes de acuerdo con la ubicación en cada
item, y decimos que le damos 1 punto al tercero, dos puntos al segundo y
tres al primero, vemos que el mejor promedio lo obtiene el dóbermann con: Dóbermann
5 (3+2) Ovejero
Alemán 4 (3+1) Rottweiler
3 (2+1) Y
es sin lugar a dudas la raza más destacada para el propósito de
disciplina y defensa. Cabe aclarar que el autor de estas investigaciones, el psicólogo canadiense Stanley Coren, no es criador de dóbermanns ni jamás tubo uno en toda su vida, sus perros son un Cairn y un Spaniel Cavalier King Charles, ubicados en los lugares 35 y 44 de la tabla de inteligencia de funcionamiento y obediencia, y ni figuran en la de perros de seguridad, lo que habla de la imparcialidad del trabajo. Orlando Si deseas bajarte este número de la publicación en formato PDF para guardarlo en tu PC, haz click aqui |