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Publicación Electrónica EL UNIVERSO CANINO Importante: ahora ingresando en nuestra escuela www.EscuelaDeAdiestradores.com puedes registrarte gratis y usar nuestro buscador interno de artículos por palabras clave. Acelerarás tus búsquedas y tendrás una mejor experiencia en tu visita Número 4 - Mayo 2003 Contenido: Nota Editorial El Rincón del Adiestrador La Lupa Reflexiones Colabora con nosotros dándonos tu opinión a cerca de este newsletter Haz de esta web tu Página de Inicio Guárdala en Tus Favoritos CARTA DE UN LECTOR
Te escribo desde Mendoza, tengo una cachorra
Boxer atigrada de tres meses que me tiene muy contento.
Hasta ahora ha roto cosas como todo cachorro
y considero su comportamiento normal.
En realidad he estado leyendo todos los
comentarios de la seccion consultas y me ha surgido una pregunta:
Estas analizando el comportamiento de los
perros en base a como se desenvuelven en la naturaleza los Lobos, lo
contrastas con el comportamiento de los primates, mi pregunta seria ¿que
influencia puede tener en un perro la humanizacion del comportamiento?,
he visto muchas personas tratar a sus mascotas de maneras muy
"humanas" es decir, vestirlos con ropajes, que se sienten en
la mesa a comer, y etc. Hasta que punto influye en un perro ese
comportamiento y si ese tipo de actitud puede o no puede hacer que lo
que el animal tiene como instinto natural sea reemplazado por esa
supuesta humanizacion.
Tan solo es un pregunta que se me ocurrio,
porque de tanto pensar en tus respuestas, aconsejando a los poseedores
de animales que pensaran como ese animal, me pregunte si el humano puede
influir humanizando el comportamiento o no?, si esto es asi, que
consecuencias puede tener
Nada mas, solo decirte que es tu pagina un
sitio muy agradable y para disfrutar, y tus consejos, me parecieron
didacticos, certeros y por sobre todo amables.
Recibe un cordial saludo
Carlos López
Respuesta
Hola Carlos
Muy interesante tu observación.
Efectivamente, hay casos en los que el forzar la
naturaleza canina provoca trastornos en la psiquis y/o la fisiología
del perro.
Pongamos un ejemplo:
Los lobos son animales que duermen al llano. No suelen
emplear madrigueras a menos que se encuentren con cría.
Nosotros nos hemos adaptado a la vida en cavernas.
Actualmente construimos nuestras cavernas en materiales pétreos, con
comodidades, calefaccionadas e iluminadas artificialmente, pero se nota
claramente que son especies de laberintos tipo cavernas, muy distinto es
nuestro hábitat al del perro, que siempre ha preferido la intemperie,
con sentidos adaptados para esa situación.
El perro, dentro de nuestra casa, antes de dormirse da
una serie de vueltas, habrás ya observado ese detalle. Lo hace para
"aplastar el pasto" y conseguir así un lecho cómodo en lo
que para él debería ser una estepa, aunque es un piso de diversos
materiales lustrosos.
Hasta aquí no hay demasiados inconvenientes. El perro
desea fervientemente estar dentro de la casa, no porque le agrade estar
en ella, sino porque le agrada estar con su manada humana. Si de pronto
escucha que tomas las llaves para irte de paseo, ¿que haría él? ¿preferiría
quedarse en casa o ir afuera contigo? ... esto responde a la errónea
afirmación de muchas personas respecto de que a su perro "le
agrada estar en la casa" ... no es así, lo que quiere el perro es
estar con su manada, dentro o fuera, pero con ellos.
Vamos ahora al inconveniente que surge en su psiquis.
Como dijimos las lobas solo están en una madriguera
cuando están con cría. El hecho de vivir dentro de una casa provoca
reiterados falsos embarazos en las perras. El estar siempre en lo que
para ellas es una madriguera, hace que su cerebro crea que se está en
esa situación, y comienza la producción de leche y el comportamiento
de cuidado de la prole, generalmente tomando como su cría a un objeto
inanimado, un juguete o una correa.
Si prestas atención, verás que es muy raro un caso de
perras con falsos embarazos cuando viven afuera de la casa, y por el
contrario, en aquellas que están todo el tiempo dentro, los falsos
embarazos se dan permanentemente.
Esto demuestra que no se puede humanizar a un perro. En
muchos casos solo se consigue que acepten determinadas conductas que no
les afectan demasiado. Por ejemplo, no les afectará ponerles un sweter.
Pero sí les afectan otras cosas, como la que te acabo de mencionar.
La idea de humanizar a los perros los coloca en
situaciones complicadas muchas veces. Por ejemplo, en verano se cree que
un perro peludo sufre calor por su pelambre, esto es debido a que
nosotros los humanos refrigeramos por la piel a través de la evaporación
de transpiración, y creemos que ellos son como nosotros. El perro en
cambio no utiliza este mecanismo de enfriamineto, y el pelo bien puede
ayudarlo a protegerse de los rayos solares, como en el caso del afgano,
perro peludo adaptado al desierto.
Si nosotros nos cubriéramos la piel con algo, moriríamos
de hipertermia por no poder transpirar libremente, los perros en cambio
mueren de hipertermia si les colocas un bozal que no les deje abrir la
boca, ya que su sistema de refrigeración requiere de la evaporación en
la lengua, que funciona a modo de radiador de un automovil. La sangre
circula en grandes cantidades mientras la lengua húmeda evapora para
enfriarla.
No sería la primera vez que un perro con bozal muere de
hipertermia ante la sorpresa de amos que lo había pelado pensando que
con eso ya no sufriría calor.
Encontrar el equilibrio es todo un tema. Si tienes un
perro que debe permanecer dentro de la casa por razones de seguridad o
porque no tienes otro sitio a donde ponerlo, entonces se lo debe sacar a
pasear varias veces al día para que haga vida al aire libre. No se
conseguirá devolverle su estado natural estepario, pero al menos se
mitigará un poco su artificial vida.
Respecto de pelarlos, colocarles bozales, etc. se debe
tener en cuenta el punto de vista psíquico y fisiológico canino, ya
que el perro es perro aunque lo disfracemos de humano.
Espero haber podido satisfacer tu curiosidad. Y
nuevamente te felicito por el cuestionamiento.
Orlando Eijo
Adiestramiento Canino Avanzado http://www.OrlandoEijo.com http://www.AnimalesEnEscena.com.ar
En el próximo número: Nota editorial El Rincón del Adiestrador La Lupa Si consideras que el próximo número tiene temas interesantes, regálale éste ejemplar a un amigo para que se suscriba
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Regulaciones y Perros Peligrosos Cuando
se cae en el error de pensar que con leyes, reglamentos y ordenanzas
restrictivas se podrá terminar con el problema de los ataques
accidentales de perros a las personas, solo se consigue complicarles la
vida a quienes son responsables y no se soluciona el verdadero problema. Hace
poco tiempo en mi ciudad un rott amputó el brazo a la altura del codo a
una joven madre de 17 años, y se comió el miembro, solo apareciendo un
poco de hueso en el jardín de la casa en la que trabajaba de empleada doméstica
la desdichada muchacha. Son ya muchos los niños muertos por perros,
incluso a un sobrino mío de 3 años dos rott de un vecino lo atacaron en
la acera tras aprovechar la reja abierta de su casa por un descuido del
dueño, por suerte fue en invierno, mi sobrino tenía demasiado ropa
puesta y eso actuó de equipo protector, milagrosamente ninguno de los dos
perros le mordió la cara o las manos, sostuvieron firmemente la mordida
sin lograr atravesar la gruesa capa de abrigos, arrastrándolo y sacudiéndolo
con furia por toda la acera hasta que, por otro milagro, mi sobrino se
desvaneció, lo que hizo que los perros lo dieran por muerto y se
serenaran. Todos los casos que expongo contaban ya con denuncias previas
de los vecinos, es decir, pudieron haberse previsto. Veo con preocupación la irresponsabilidad con que se tienen perros peligrosos, y con mayor preocupación aún veo las supuestas soluciones que intentan dar legisladores ignorantes del tema, reduciendo el problema a un simple juego de privilegios donde el estado sacará una tajada a través de impuestos nuevos, y sin dudas los importadores de microchips de identificación canina también harán su cosecha en todo esto. Mientras que a cada problema le sigue un "negocio" de quienes más rápidamente se mueven con tarjetas de políticos amigos, seguirán lamentándose estos ataques de perros como hasta ahora, nada cambia, solo se benefician unos pocos y tema olvidado. Está perfectamente legislado el asunto de perros molestos. Aquel que posee un perro que provoca trastornos, aunque solo sean por ruidos molestos, es pasible de denuncias, multas y hasta del secuestro del animal. Si esas leyes se cumplieran no habría "accidentes" con perros como los que venimos soportando. Casi todos los ataques que se han verificado en estos últimos tiempos pudieron evitarse, porque en más de uno de ellos había denuncias previas de vecinos. Por otro lado, si los legisladores se dedicaran a depurar la justicia y poner un servicio de abogados gratuito a las víctimas, podríamos tener en el resto del mundo el mismo índice de ataques de perros que EE.UU., es decir, apenas unos pocos, y eso a pesar de ser el país que más perros tiene por habitante. Incluso quienes nos dedicamos al adiestramiento sabemos que la líneas de sangre de perros americanos son muchos más dóciles que las europeas, y ello se debe a la industria de juicios que impera en ese país, donde la responsabilidad de los propietarios de perros está regulada por el derecho que asiste al agredido, quien puede demandar al propietario de un perro agresor por sumas exorbitantes. Sin embargo, quizás con buenas intenciones pero sin dudas con poco acierto, los legisladores se dejan influir por quienes los visitan en sus despachos con distintos proyectos, sin sospechar que cuando un importador de microchips plantea legislar la obligatoriedad de su implementación, lo hace porque se beneficia con ello, no lo hace pensando en mejorar la calidad de vida de sus conciudadanos. Finalmente
se legislan obligaciones y multas elevadísimas, que luego el estado no
puede controlar, y que generalmente solo cumplen quienes son responsables
y cumplidores por iniciativa propia, es decir, solo cumplen las nuevas
normas los que de todos modos no iban a causar accidentes con sus perros. Aquellos que son irresponsables frente a la sociedad, y que generalmente protagonizan estos desgraciados episodios, ni siquiera se molestarán por leer las nuevas reglamentaciones. Las causas de la agresividad extrema en los perros se puede hallar en la absoluta ignorancia de criadores y muchos adiestradores respecto a los mecanismos que gobiernan la conducta de ataque, lo que hace que se críen y seleccionen perros de manera equivocada. Pero para que se desarrolle el espíritu de la responsabilidad en quienes no se interesan por la tenencia y cría responsable de perros, se deberían preparar las condiciones para que surjan las 4 palabras que solucionaron muchos problemas en los EEUU: “LO DEMANDARÉ POR ESTO”
El Stress y los Perros SEGUNDA PARTE:
Dijimos en la primera parte de este tema que a partir de nuestra asociación con el perro nos convertimos en excelentes cazadores en equipo. Que pudimos controlar ganado en lugar de depender de cazarlos. Y que ello nos permitió asentarnos en un lugar fijo sin tener que movernos tras las manadas. Finalmente dijimos que a partir de ese punto nuestra inteligencia e ingenio evolucionaron velozmente. Ahora veremos los motivos por los que nuestra inteligencia evoluciona desde ese punto en particular. Y al analizar esto llegamos a la conclusión de que, además del redirecionamiento del aseo social (ampliamente detallado en la nota “Toca a tu perro para aliviar la tensión”), hay otros motivos que hacen que la presencia del perro nos relaje. La investigadora británica de la conducta de los chimpancés estaba instruyendo un grupo de pequeños chimpancés confiscados a vendedores ilegales. La idea era que luego de 3 años de aprendizaje fueran liberados en las selvas vírgenes de Senegal. En un amplio cercado, donde
los monos podían moverse a sus anchas, les fueron impartidas las
primeras lecciones de supervivencia. Los etólogos han observado recurrentemente este tema. En la tranquilidad del laboratorio los primates suelen hacer testes de inteligencia estupendos, son creativos e imaginativos, pero en la selva, años de observaciones no han dado jamás indicios de que esas cualidades intelectuales existan. La respuesta a eso le ha dado a la ciencia la punta del ovillo en donde se desarrolla la inteligencia humana. En situaciones de stress y
temor, la inteligencia disminuye, entonces se debe contar con una
capacidad más elevada que permita que a pesar de dicha disminución,
siga siendo lo suficiente como para sobrevivir. En el caso de los antropoides, esa cuota extra de capacidad es enorme, como se ha demostrado en muchas investigaciones. De modo que cuando un primate se encuentra en un ambiente distendido, su inteligencia se aprovecha en un grado muy elevado. Nosotros en nuestros
comienzos como especie, soportábamos muchas presiones. El stress de
tener que cazar nuestra propia comida sin ser depredadores especialmente
dotados, el stress de no dormir bien a causa de no ser arborícolas y
estar en la superficie expuestos a los depredadores. Hay que destacar
que nuestros sentidos no son lo suficientemente agudos como para
detectar sonidos y olores de nuestros enemigos mientras dormimos. No es un tema menor este
descubrimiento. Porque nos indica que el perro tuvo mucho que ver con
nuestro desarrollo como especie dominante en el planeta. Fue el perro quien nos trajo el remanso a nuestra aterrorizada vida, brindándonos la protección y ayuda de sus sentidos de depredador especializado por millones de años, para que podamos así emplear nuestro cerebro a fondo, con todas nuestras capacidades. Esta es, además del redireccionamiento del aseo social, otra de las causas por las que nuestra memoria genética descarga la tensión cuando estamos en presencia de nuestros perros. Recreando esas condiciones de calma que hicieron que desarrollemos la imaginación y el aprendizaje. Esta relajación que causan los perros es empleada ahora también con fines terapéuticos, como veremos en la próxima entrega de este tema Orlando
La Lupa
La Ética del Adiestrador Profesional Artículos para adiestradores profesionales
No se trata de no mentir, sino de ponernos en el lugar del cliente.
Si necesito un pequeño automóvil para desplazarme 10 minutos una vez al
día a mi trabajo y un vendedor me recomienda un lujoso BMW, no ha sido
deshonesto, es verdad que me vende un muy buen auto, pero no me vende lo
que yo necesito y por lo tanto no es ética su recomendación. Se debe
ayudar al cliente a encontrar sus verdaderas necesidades. Él sin dudas se
entusiasmará con la idea de que enseñemos a saltar aros de fuego a
su perro, pero su entusiasmo quizás solo le signifique gastar dinero en
algo que jamás utilizará. Tampoco debemos acortar los programas si vemos
que el cliente realmente los necesita, solo con la idea de tomar más
perros que tenemos en espera. Cada mañana comenzaba mi recorrida siendo aún de noche. En el tablero de mi auto había instalado un clip prensapapeles y de él colgaba uno con el detalle de los perros que visitaría comenzando desde las primeras horas del día: 6AM Panter 6:30 BigBrun 7.00 Aika 7.30 Tomacito 8.00 Gitaine …………. La lista continuaba hasta bien entrada la tarde. Generalmente unos 20 perros diarios con lapsos de media hora entre uno y otro, y un margen de llegada de otra media hora extra. Obviamente solía ocurrir que al cliente de las 10.30 podía llegar siendo las 10.50. Problemas en el tránsito, o un perro que estaba con todas sus luces y quise aprovechar para trabajarlo un rato más. Las sesiones duraban unos 20 minutos promedio. Al organizar mis recorridos de forma ordenada, podía generalmente cumplir el cronograma con bastante exactitud, no más de una hora de margen de retrasos al final de la jornada. Los perros de las primeras horas debían ser los que atendía con mayor puntualidad, ya que pasaba a adiestrarlos antes de que los clientes partieran a su trabajo. Si un cliente se iba de su casa a las 7AM, yo pasaba 6.30. El cliente medio dormido dejaba salir al canino, y mientras él desayunaba y se preparaba para partir, yo podía ejercitar a mi alumno en el parque más cercano, en la misma calle, o el jardín de su casa. De manera que antes de las 7 ya le devolvía su perro y asunto concluido. Con 20 perros diarios a domicilio, intercalados 3 veces a la semana, trabajaba de lunes a sábados con un total de aproximadamente 40 perros en adiestramiento. El tema es que generalmente aparecía un perro para tomar en adiestramiento que me quedaba a una calle de otro que ya estaba adiestrando, pero no podía tomarlo porque no me alcanzarían las horas para llegar al siguiente. Eventualmente podía acordar otro horario con los clientes, pero muchas veces eso no era posible. Surgía entonces la tentación de acelerar ese trabajo para poder tomar el otro en su lugar. ¿Cómo no tentarse con terminar precozmente un perro que estaba lejos de recorrido y tomar uno nuevo que estaba en un lugar más cómodo?. A veces incluso un perro me impedía tomar dos en su lugar, por estar demasiado retirados respecto a los nuevos que se presentaban por recomendación de clientes de otra zona. Más dinero, menos recorridos en auto, más clientes con menor tiempo conduciendo por el tráfico ... toda una tentación verdad? Pero hay algo que se debe siempre tener en cuenta. Si esos clientes aparecen es porque otros clientes me recomendaron. Y si otros clientes me recomendaron es porque quedaron conformes con mis trabajos. Y para que ello siga ocurriendo debía atender a cada cliente como algo único, sin importar otros. Cada trabajo es un desafío que se debe llevar a buen resultado. Un cliente no nos paga u$s20- diarios porque seamos simpáticos, sino porque un amigo le aseguró que le solucionaríamos su relación con el perro de la casa. Y nuestro objetivo debe ser entonces no quedar mal nosotros pero mucho menos hacer quedar mal a quien nos ha recomendado. Cada cliente es un publicitario nuestro. Lo hace gratuitamente. Perder esa valiosa fuente de trabajo es matar a la gallina de los huevos de oro. Perdemos las recomendaciones que surgirían del amigo del cliente, más las que surgirían de este nuevo cliente, y las que podría surgir de los clientes recomendados por ambos. ¿Cuál fue el negocio que hicimos entonces al dar por finalizado precozmente un trabajo para poder acomodar uno o dos nuevos en su lugar? Los nuevos clientes van a una lista futura. A medida que se entregan correctamente terminados los alumnos anteriores, se van tomando las nuevas obligaciones de los nuevos clientes. No es perder dinero, sino ganar clientes, y los clientes son nuestra fuente de ingresos. También aparecen esas temporadas en que se van entregando trabajos terminados y la lista de espera comienza a ser insuficiente. De pronto vemos cómo entre las 9 y las 10.30 solo tendremos un perro cuando demos por terminado el adiestramiento del perro de las 10 AM. Suena tentador enseñarle más cosas al de las 10 verdad?. Nos daría más tiempo para que se recupere la lista de clientes y se rellene ese espacio muerto entre las 9.30 y las 10.30. Pero tampoco es correcto ni es ventajoso hacerlo. Ya que ese cliente satisfecho, al que no le hemos hecho gastar ni un solo dólar de más, probablemente nos recomiende en los próximos meses más clientes de los que podamos recordar. Cuando un perro va a tener la sola utilidad de ser manejado en una casa de familia ¿vale la pena hacer que se quede sentado o echado de manera indistinta?. Si sabemos que al cliente solo le interesa que se quede quieto en el lugar, solo debemos practicarle ese ejercicio en la posición más estable, es decir, echado. Y si le ordenamos permanecer sentado pero se echa, no vale la pena hacer que nuestro cliente gaste más dinero para corregirlo, después de todo su objetivo es que se quede quieto en el sitio, si lo hace de pié, echado, sentado o con las patas para arriba no le importa, y por lo tanto no debemos hacerle gastar más dinero por cosas que no le resultarán prácticas. De manera que cuando vemos que el programa de trabajo que cubre las necesidades del cliente ya está cumplido, no debemos preocuparnos por el hueco que nos quedará entre las 9.30 y las 10.30. Es algo circunstancial y pasajero. Hay una frase que he dicho tantas veces que podría haberla llevado en una cinta de grabador para no tener que repetirla: “te digo esto en contra de mis intereses, no se justifica que inviertas más dinero en algo que no vas a utilizar”. Paradójicamente, esa frase siempre actuó a la larga a favor y no en contra de mis intereses. Porque mis clientes se ramificaban como un árbol en primavera, con una progresión geométrica que me tuvo muy ocupado durante todos los años en que me dediqué al adiestramiento personalizado domiciliario. Y no solo eso, he adiestrado a algunos clientes hasta tres generaciones de sus perros. A la abuela cuando era cachorra, a su hija y luego a su nieta. Y las hermanas de las nietas que fueron a parar a casas de los hijos del cliente. Como ves, la honestidad no solo es ética sino además rentable. Yo lo he comprobado y te recomiendo que emplees el mismo camino. Orlando Si deseas bajarte este número de la publicación en formato PDF para guardarlo en tu PC, haz click aqui |