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Publicación Electrónica EL UNIVERSO CANINO Importante: ahora ingresando en nuestra escuela www.EscuelaDeAdiestradores.com puedes registrarte gratis y usar nuestro buscador interno de artículos por palabras clave. Acelerarás tus búsquedas y tendrás una mejor experiencia en tu visita Número 6 - Junio 2003 Contenido: Nota Editorial El Rincón del Adiestrador La Lupa Reflexiones Colabora con nosotros dándonos tu opinión a cerca de este newsletter Haz de esta web tu Página de Inicio Guárdala en Tus Favoritos CARTA DE UN LECTOR
Mi nombre es Jorge, soy de Mexico, y tengo un perro Weimarainer de
nombre Doggo de 2 años de edad. Mi problema es que mi perro le tiene
una fobia al sonido de los globos (los que se usan en las fiestas
infantiles) cuando se revientan (o incluos cuando estos son inflados).
Mi pregunta es: ¿de que manera puedo tratar esta fobia?
Respuesta
Hola Jorge
Es una pena no haber desensibilizado a tu perro siendo
un cachorro mediante una educacion que incluya desensibilizacion
programada.
Con dos años el tratamiento no es nada sencillo,
además de paciencia necesitaras un manejo de técnicas y conocimiento
del lenguaje corporal canino, sin los cuales no te recomiendo que
intentes nada.
Hace unos años un cliente me solicitó corregir un
cachorro con un problema de temor a los estampidos.
Su cachorro, un pointer destinado a cazar, había
sufrido un trauma a los 3 meses. Estaba atado a la parte posterior del
auto y su dueño olvidó retirarlo cuando comenzó a martillar
fuertemente el piso del maletero. Cuando se dió cuenta su cachorro
estaba hecho un ovillo en el suelo, temblando de miedo.
Unos pocos meses después lo lleva al campo de
cacería. Al primer disparo se alertó, al segundo disparo se puso
inquieto. Pero cuando escuchó dos disparos seguidos comenzó a correr
y le llevó todo el día encontrarlo.
Su temor estaba fundamentalmente gatillado por la
repetición de los disparos, a los que asociaba con el martilleo en el
auto de aquel día.
Aún así, pudo haberse corregido en un tiempo
razonable el problema con las técnicas adecuadas, pero intentó
corregirlo él mismo sin conocimientos. Ató al cachorro a su pierna y
comenzó a disparar al aire con una carabina, intentando animarlo con
golosinas cada tanto.
Cuando me llamó su cachorro no solo tenía pánico a
la repetición de disparos, sino a un solo disparo aislado. Y no solo
eso, tenía miedo también a la imágen de un arma y al olor a pólvora.
Para corregirlo debí internarlo en mi escuela, y
tratar uno a uno por separado cada uno de los traumas, me llevó dos
meses de trabajo con técnicas apropiadas, separando memoria osmática,
memoria visual y memoria auditiva, para evitar la sinergia del estímulo
conjunto. Finalmente poco a poco pude unir cada estímulo y conseguí
corregirlo. Se trataba de un cachorro de un año, no de dos. Y si el
cliente no hubiera intentado corregirlo por las suyas atándolo a su
pierna y disparando al aire, podría haberle corregido el primitivo
trauma a la repetición de estampidos en menos de una semana.
Por todo esto es que no te aconsejo que intentes algo
por las tuyas si no tienes conocimientos a cerca de cómo funciona la
mente canina, su lenguaje y sus gestos, ya que podrías convertir un
miedo a los globos en un trauma mucho peor y más generalizado.
Es mucho más rápido y simple desensibilizar un
cachorro mediante la educación, menos simple pero todavía corregible
lo es en una etapa inicial de miedos, pero si se complican más las cosas
te verás en serios problemas para estabilizarlo.
Lamento no poder ayudarte en esta ocasión.
Recibe un abrazo y nuevamente te pido disculpas por no poder ayudarte más
que en decirte que no intentes nada sin conocimientos ni hagas que lo
intente un adiestrador que no tenga sólidos conocimiento de
comportamiento. En todo caso es preferible que evites los cumpleaños a
tener un perro que vive luego atormentado por malos experimentos
realizados en él.
Orlando Eijo
Adiestramiento Canino Avanzado http://www.OrlandoEijo.com http://www.AnimalesEnEscena.com.ar
En el próximo número: Nota
editorial El Rincón
del Adiestrador La
Lupa Reflexiones Si consideras que el próximo número tiene temas interesantes, regálale éste ejemplar a un amigo para que se suscriba
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Porqué
Educar a nuestros perros? Pedro
llega a su casa y el panorama es desesperante. Las entrañas de su sillón
preferido fueron desparramadas por toda la sala. Un enorme agujero hiere
de muerte el tapizado en el mismo vientre de su asiento, y todo su
relleno, otrora mullido y cómodo a la hora de mirar la TV, están de una
a otra punta de la casa esparcido por el piso. Siente que la furia lo
invade, está a punto de explotar, cuando aparece en escena Blackie, su
perro, haciendo evidentes gestos de sumisión, como si supiera lo que ha
sucedido. Pedro
no puede comprender los motivos que llevan a su mascota a hacer cosas que
“sabe” perfectamente que no debe. La prueba de que sabe que no debió
destruir su sillón es que antes de que le diga nada ya está haciendo
evidentes gestos de culpa, caminando agachado, con la cola entre las
patas, bajando cabeza y orejas. Blackie
no puede comprender los motivos que llevan a su amo a estar tan
disgustado. Él no hizo nada malo, y sin embargo ahí está su amo
disgustado, con intenciones de agredirlo. Es evidente que la agresión de
parte de su amo es inminente, y por eso Blackie hace gestos de sumisión,
intentando aliviar los motivos de ira del amo. Obviamente su amo está
furioso con su forma de caminar, o de entrar en la sala, pero no entiende
los motivos exactos porque todo su cuerpo está indicando que reconoce la
jerarquía, y sin embargo su amo no deja de amenazarlo con sus gestos
corporales. Como
vemos, desde uno y otro punto de vista, la comunicación está rota. El
perro no tenía noción de que no se pueden romper los sillones, y Pedro
no tiene noción de que los gestos que hace su mascota no significan que
sepa que está mal lo que hizo antes, sino que solo responden a su
evidente estado de ira, sin entender los motivos de la misma. La
idea de que el perro sabe lo que hizo es solo una interpretación
humanizada de los gestos caninos. El perro solo sabe que algo está muy
mal, y para su mente debe ser su postura frente al amo, por eso intenta
corregir sus gestos haciendo toda clase de reverencias para que no lo
agredan. Lo
del sillón? Ah, eso? Ya ni se acuerda. Fue en un momento de ansiedad por
separación que toda su actividad de aprendizaje infantil se le vino a la
mente. En determinada edad los cachorros salvajes deben aprender a
desgarrar las presas y buscar la carne en el interior. Si prestamos atención
a los documentales de lobos y otros carnívoros depredadores, lo primero
que se come en una presa son sus viseras, y para eso se le abre el abdomen
y se extraen intestinos, riñones, hígado, páncreas, estómago con
rumia, todos elementos ricos en enzimas y vitaminas. El sillón, así
abierto en su vientre y vaciado de sus viseras de espuma de latex y
rellenos de tapicería, no es otra cosa que el cadáver de la presa que
acaba de servir de elemento de prácticas para aprender a usar boca y
manos en el arte de descuartizar. Pedro
amenaza con sus gestos corporales a un perro que solo puede relacionar sus
amenazas que el ahora, es decir, con su forma de presentarse ante un
superior en la jerarquía de la manada, y por eso su mascota intenta
vanamente corregir su postura, adoptando otras más sumisas para aliviar
las tensiones sociales. Educar
al cachorro es la manera correcta de aprender a hablar un mismo lenguaje,
posicionarse en la mente del perro y entender porqué hace las cosas que
hace, para así corregirlo, en lugar de empeorar más y más la situación
con interpretaciones humanizadas, como la desafortunada frase “él sabía
que no debía romper el sillón, y la prueba está en que se acerca
agachado, como con culpas”
El
Rincón del Adiestrador
Esta es una de las notas en las que daremos
lineamientos para una dieta sana, rápida, simple y que nos permita
mantenernos ágiles para nuestro trabajo. Aunque no necesariamente es una
dieta para el adiestrador, ya que cualquier deportista o cualquier persona
que quiera sentirse bien y saludable puede seguirlas.
La Lupa Cádiz.- 'Canelo', el perro que estuvo 12 años esperando a su dueño
fallecido, ya tiene una calle con su nombre. 'Canelo', el perro que permaneció durante 12 años
esperando a las puertas del hospital Puerta del Mar en la capital gaditana
a su dueño ya fallecido, ya tiene una calle y una placa de bronce con su
nombre, que fue descubierta hoy por la alcaldesa gaditana, Teófila Martínez,
y el concejal de Medio Ambiente, Francisco Vivas. Así, rodeada de los vecinos y gaditanos que
conocieron a Canelo y admiraban la fidelidad de éste a su dueño, Martínez
descubría una placa de bronce, realizada por la artista Presentación
Navarro que tiene unas medidas aproximadas de 60x40 centímetros, cuenta
con un texto en el que se puede leer 'A Canelo, que durante 12 años esperó
a las puertas del hospital Puerta del Mar a su amo, fallecido. El pueblo
de Cádiz, como homenaje a su fidelidad'. Durante el acto y en declaraciones a los periodistas,
Navarro mostró su satisfacción por este homenaje, pese a que no conoció
a 'Canelo' más que en fotografías y publicaciones sobre el animal en
medios de comunicación, en las que se basó para la creación de la placa
de broce a él dedicada. Asimismo, aprovechó el momento para hacer un
llamamiento a los dueños de perros para que "no abandonen a sus
animales y sepan apreciar su fidelidad". La colocación de esta placa se acordó en una reunión
mantenida por Francisco Vivas con representantes de Agaden, de la Sociedad
Protectora de Animales, de Federación de Asociaciones de Vecinos Cadice y
de la Federación de asociaciones de vecinos '5 de abril'. En este
encuentro se aprobó la colocación de esta placa de homenaje a 'Canelo'
en la calle peatonal situada junto al hospital Puerta del Mar que lleva su
mismo nombre. Por otro lado, Francisco Vivas aseguró que, a petición
de los colectivos con los que mantuvo la reunión, se han iniciado los
contactos con el delegado provincial de Salud de la Junta de Andalucía,
Hipólito García, para realizar algún tipo de recordatorio en la entrada
del hospital Puerta del Mar a este perro que se ganó el cariño de todos
los gaditanos y personal de este centro sanitario y que "nos ha dado
una lección de civismo a todos", dijo Vivas. Una vecina de Cádiz destacó tras el acto las
"cualidades" de 'Canelo'. "Era como un ser humano, que
entendía perfectamente. Sólo le faltaba la capacidad de expresarse
oralmente", dijo, al tiempo que contaba pequeñas anécdotas de este
conocido perro gaditano y mostraba a los periodistas fotos realizadas
durante sus 12 años de espera. El Ayuntamiento de Cádiz pretende, tanto
con la calle que lleva su nombre como con la placa, homenajear a Canelo,
que demostró su fidelidad y su cariño hacia su dueño permaneciendo
durante 12 años a las puertas del hospital con la esperanza de que se
curara algún día. "Canelo se ganó el cariño de todos los
gaditanos y ahora queremos rendirle un homenaje con este acto",
resaltó la alcaldesa. Reflexiones El
machismo también recala en lo relacionado con nuestras mascotas. Todos
los días se esterilizan hembras pero muchos propietarios creen que si su
perro está castrado, ellos como sus amos pierden su hombría. Un error
que muchas veces apareja problemas de agresividad, ataques a los niños
de la casa, el hábito de orinar por todas partes y muchas cosas más. Día a Día me consultan a cerca de perros difíciles de controlar. En un 99% son machos sin castrar. El lobo macho tiene como características de comportamiento la territorialidad y la marcada lucha por la jerarquía. Esta territorialidad la vemos reflejada en la constante acción de orinar pequeñas cantidades para dejar su olor particular, y la competencia por las jerarquías suele verse en forma de amenazas y desafíos. Claro que no son todos los perros tan marcadamente competitivos, pero ¿qué pasa con el perro que amenaza constantemente compitiendo?. Si esas amenazas se dan entre perros o lobos, su piel es mucho más resistente que la nuestra, y por lo tanto no pasarán de simples amenazas, pero si esas amenazas se dan en el rostro humano, los daños pueden ser bastante importantes. Por otro lado, no hay manera de evitar que un perro macho orine toda la casa. Algunos, por su temperamento, no la harán, pero los que lo hacen no tienen demasiadas soluciones a la mano a menos que sean castrados. Hay sin embargo una notable resistencia a castrar los machos. A pesar de que es más beneficioso castrar el macho que la hembra, siempre se inclinan los amos por esto último, como si castrar una hembra no fuera una mutilación, y castrar un macho fuera una herejía imperdonable. La cirugía en el macho es más simple que en la hembra, cicatriza más rápido y tiene menos posibilidades de complicaciones post quirúrgicas. En cuanto a perros callejeros, las instituciones que se encargan del control de los mismos, suelen hacer campañas de castración de hembras, pero en pocas ocasiones hacen lo mismo con los machos. Todos saben que un perro callejero macho, de gran porte, puede preñar a varias hembras al año, su capacidad de engendrar es muy superior a la de una hembra, ya que puede preñar una ahora y otra dentro de un rato, mientras que una hembra solo procreará en cada celo, que en el caso de perras callejeras generalmente es una vez al año. Por otro lado, un perro macho callejero es potencialmente más peligroso, competitivo y agresivo que un macho callejero castrado. Muchos amos no quieren castrar los perros pensando que pueden hacerlos reproducir, y esto lo hacen incluso con perros mestizos. Pero si tienen una perra mestiza jamás les cruzaría por la cabeza hacerla procrear. De modo que vemos que no se trata de una decisión práctica sino de una costumbre y un prejuicio. Existen perros machos carentes de libido. Es bastante notable en pastores alemanes y pastores ingleses. Cuando un amo tiene uno de estos perros lo toma como una cuestión personal. Asocia la falta de libido con homosexualidad (algo que no tiene la más mínima relación), o lo considera perro “marica”. Y se siente proyectado en él, defraudado. ¿Acaso la dueña de una perra castrada debería sentirse disminuida en su propia capacidad de madre? Creo que debería concientizar a las personas a cerca de que, si sus perros tienen evidencias de ser competitivos, y si además su calidad racial no justifica mantener su estirpe, lo mejor es castrarlos. Y respecto de los perros callejeros, las instituciones respectivas deberían hacer castraciones masivas tanto de hembras como de machos, pero ante la falta de insumos, o la complicación de no poder atender mucho tiempo las curaciones post quirúrgicas, al menos deberían castrarse cuantos machos vagabundos se pueda, porque ninguna perra tendrá cachorro sin un perro que la preñe.
Orlando
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