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Publicación Electrónica EL UNIVERSO CANINO Importante: ahora ingresando en nuestra escuela www.EscuelaDeAdiestradores.com puedes registrarte gratis y usar nuestro buscador interno de artículos por palabras clave. Acelerarás tus búsquedas y tendrás una mejor experiencia en tu visita Número 13 - Septiembre 2003 Contenido: Nota
editorial El
Rincón del Adiestrador Colabora
Hoy Reflexiones Colabora con nosotros dándonos tu opinión a cerca de este newsletter Haz de esta web tu Página de Inicio Guárdala en Tus Favoritos CARTAS DE LECTORES Y DE ALUMNOS
Hola Orlando:
Te escribí hace un tiempo y pues ahora me
surge otra consulta.
Antes que nada te felicito por tu trabajo y
tu honestidad en los conceptos y decirte lo valioso que significa para
nosotros que compartas tus conocimientos
Pues bien, resulta que me voy a vivir con mi
novia y ella tiene una labradora de dos años, muy ansiosa de un carácter
incontenible, y una cachorra Dálmata de cuatro meses. En una ocasión y
por comida la labradora maltrato mucho a la cachorra Dálmata al punto
que debimos llevarla al veterinario a causa de las mordeduras y el
trauma que le causo tal ataque. Debo decirte que estas dos perras pasan
mucho tiempo solas y hasta descuidadas, la cual es una situación que
pienso revertir dado que me gustan mucho los perros
Ahora bien, yo tengo una Bóxer de siete
meses y en ocasiones se ha juntado con la Dálmata demostrando que
pueden llegar a llevarse bien.
La consulta seria como hacer para que haya
por lo menos una convivencia saludable en esta ensalada perruna. Como
sospecharas la Bóxer es mi mimada y consentida y realmente no me ha
dado problemas de ningún tipo, salvo los pelos en la cama o romper
cuanta cosa se le cruce
Como hago para incentivar un buen
comportamiento, determinar quien es la alfa, y que consejos me darías
para que las perras convivan saludablemente
Desde ya muchas Gracias
Carlos López
Mendoza - Argentina
Respuesta
Carlos
En alguna consulta que me han hecho hice referencia a los
frenos naturales de los lobos para detener la agresión, y del control
de calidad que ejerce el papel del alfa cuando los cachorros tienen
escasos días de vida, eliminando los defectuosos desde el punto de
vista social, con lo que la naturaleza se evita daños físicos en cada
disputa de los adultos.
Ahora bien, en estado natural ningún lobo habría
lastimado a un cachorro de 4 meses, lo habría revolcado, lo habría
zamarreado un poco, pero el cachorro haría inmediatamente le gesto de
sumisión con lo que el adulto abandonaría allí su agresión.
El hecho de que la dálmata haya ido a parar al
consultorio por heridas habla de un defecto en la labradora, y eso no
tiene arreglo, aunque tiene que ser equilibrado por los dueños.
Los bóxers, desgraciadamente, tienen el mismo problema,
no he visto nunca un bóxer que reconozca el fin de la agresión y son
capaces de seguir mordiendo en pleno gesto de sumisión del otro. Pasan
de la completa paz a la más declarada guerra en cuestión de una fracción
de segundo.
Lo que deberás hacer es mantener un absoluto control de
jerarquías, con entre ellas, sino contigo. Sin dudas deben saber
perfectamente quien es el líder, no puedes permitirte perder el control
sobre ninguna o las cosas se van a complicar y mucho cuando lleguen
las épocas de celo.
Revisa consultas anteriores, en ellas recomiendo contar
con un extintor de incendios de dióxido de carbono, te diría que ya
cuentes con uno y de momento solo tienes que controlar a la labradora,
pero no olvides dejar sentadas las bases con las otras dos desde aquí
en más, porque todas las cachorras se hacen adultas tarde o temprano, y
cuando eso pase no deberá quedar dudas a cerca de quien manda.
Cualquier cosa no dudes en consultarme.
Un cordial saludo
Orlando Eijo Si consideras que el próximo número tiene temas interesantes, regálale éste ejemplar a un amigo para que se suscriba
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Nota
editorial Del Parto a la AdolescenciaExisten una cantidad de elementos comunes en la naturaleza de los mamíferos. La manera en que se desatan los instintos de padres y cómo se forman o rompen los lazos con los hijo. El tipo de estructura pedagógica y de entendimiento. El sistema de normas y penalidades sociales. Todo nos hace ver que estamos en presencia de una conducta innata. El comportamiento que controla nuestras capacidades como padres cuenta con herramientas sólidamente grabadas en nuestra memoria genética. Nos asombra ver cómo una perra primeriza cría a sus hijos sin necesidad de que nadie le enseñe como hacerlo, y sin embargo la hembra humana esta en condiciones de hacerlo si pudiéramos quitarle de encima la carga que le impone la conducta social, las malas influencias del entorno que no hacen otra cosa que complicar su normal desenvolvimiento, haciéndola sentir torpe como madre cuando en realidad tiene consigo un perfecto manual para comportarse como una experta. En
los primeros meses Pongamos un ejemplo. Muchas personas rodean a la madre para explicarle cómo debe hacer para querer más a su hijo, cuál es la mejor manera de crear un fuerte lazo. La ayudan a parir, le bañan su bebe, lo alojan en una nursery, y se lo prestan de a ratos delicadamente arropado y perfumado. Todo esto para que resulte agradable tenerlo y para que no la moleste en su descanso, porque si ella es molestada por su hijo permanentemente en ese estado, se cree que puede arruinar la buena relación maternal, rechazando inconscientemente a su bebe a causa de su agotamiento. Una hembra sin estas influencias pare a su cría y la limpia ella misma, ese primer contacto desata un lazo que pone en marcha el resto de su programa genético, sus instrucciones de madre. El cachorro queda con la madre, nadie lo quita ni ella lo permite. Veremos en este libro cómo se desatan entonces los mecanismos maternales paso a paso. Pero no pretendo convencerte de que debes parir sin ayuda ni limpiar a tu bebe. Lo que pretendo es que solo aceptes la ayuda, pero dentro de lo posible que no sean desperdiciados los primeros minutos fundamentales de tu hijo aislándolo de ti. Cuanto más cerca lo tengas mejor será su desarrollo y tu relación con él. Iremos analizando esto paso a paso, pero ahora veamos un ejemplo de cómo puede influir, a qué grado puede llegar, este tipo de mecanismo. A una clínica ginecológica llegó en 1974 una mujer con un embarazo a término declarando que quería dar a su bebe en adopción, ya que bajo ningún punto de vista le interesaba conservarlo. Decía no estar preparada para la maternidad, que arruinaría su vida y la del niño, y que por lo tanto era mejor que otra mujer mejor predispuesta lo tuviera. El profesor de ginecología, de quien no se da su nombre, decidió realizar un experimento con resultados muy reveladores. Lo usual en estos casos, que son muy frecuentes, es retirar el bebe recién nacido sin que la madre tome contacto con él, colocarlo en incubadora y ubicarlo con una familia adoptiva sin que la madre biológica nunca sepa su destino. En este caso el médico no retiró el bebe luego del parto, sino que lo dejó con la madre varias horas. Posteriormente le indicó que debería cuidarlo unos días porque no había encontrado aún a la familia adoptiva adecuada. No lo dejó con la madre 6 veces al día por 20 minutos para su amamantamiento, como es regular, sino un total de 5 horas diarias. En esos lapsos lo entregaba completamente desnudo, solo con una protección en el cordón umbilical. Así permanecía largos ratos en estrecho contacto corporal con la madre en su cama. Al cuarto día el médico entró a la habitación para pedirle el bebe diciéndole que por fin había encontrado a una familia ideal para él, y que sería dado en adopción de inmediato como ella había pedido. La mujer se negó rotundamente, aduciendo que era su hijo y que no había fuerza en el mundo capaz de arrebatárselo. Durante los siguientes 6 años el profesor hizo un seguimiento de la madre y su hijo de manera discreta. Realizó observaciones de la madre y el niño en sus paseos sin que se dieran cuenta, hizo consultas a parientes, amigos y al propio médico de cabecera. Todos coincidieron en una sola cosa: era la mejor madre que podría tener un niño. La misma madre que no tenía ningún interés por su bebe, que quería deshacerse de él inmediatamente después del parto, se había convertido en una madre luchadora y abnegada, con un lazo tan firme como una madre animal. La causa sin dudas, fueron los mecanismos puestos en marcha durante esos 4 días de experimentación en la clínica, mediante el método natural de creación del lazo materno. No es este el único software instalado en la madre como parte del paquete básico de sus utilitarios. La mujer cuenta como todas las madres animales con un esquema pedagógico perfecto, capaz de hacer que un niño aprenda rápidamente a sobrevivir en un medio hostil. Las condiciones antinaturales de la actualidad corrompen esos programas y no los dejan funcionar correctamente, pero si los incentivamos y ponemos en marcha, verás que puedes educar a tu hijo de la manera más eficiente y fluida, al igual que las madre primitivas lo hacían. Pensarás
que muchas crías humanas morían en épocas primitivas, pero solo haz
esta cuenta: el promedio de vida era menor a 30 años, criar un hijo
demandaba hasta los 12 años como mínimo, edad a la que se los considera
adultos en tribus actuales que conservan costumbres primitivas. La edad
reproductiva de la madre comenzaba entre los 12 y 15 años, con una
capacidad promedio de un hijo cada 3 años debido a determinadas
circunstancias fisiológicas que analizaremos. Por lo tanto una hembra
humana estaba en condiciones de criar un promedio de 3 a 4 hijos en toda
su vida. Como
parámetro, un orangután hembra puede tener un hijo cada 5 años
promedio, son los primates con mayor coincidencia cromosómica con
nosotros. El
humano primitivo era monógamo, por lo que dos humanos de una generación
invertía su vida entera para que en la próxima generación haya 3 a 4.
La tasa de crecimiento entre generaciones más baja del reino animal, y
sin embargo es la especie animal más exitosa del planeta. Extendida por
toda la superficie de la tierra. Como ves, si hubiera habido una alta tasa
de mortalidad infantil la especie humana se habría extinguido rápidamente. ¿Aún
no crees en tu software de madre? Una
madre cuando amamanta a su bebe recién nacido lo mira a una distancia de
25 centímetros, ¿porqué lo hace siendo que su propia distancia focal de
adulta es de 20 centímetros?, sencillamente porque la distancia focal del
bebe es como máximo 25 a esa edad. Es decir que sacrifica su mejor visión
para que el hijo pueda captarla mejor .... ¿alguien le enseña eso a una
madre?, su instinto maternal se lo dicta desde lo profundo. Qué
ocurre cuando no se puede parir en el ambiente calefaccionado de una clínica?
Las parturientas primitivas solo tenían una manera de mantener el calor
de sus crías, empleando su propio cuerpo como fuente de temperatura.
Resultaba así imposible alejar al bebe de ellas. Maravillosa
coincidencia, se ha demostrado que a los 7 minutos de nacido el bebe
alcanza un nivel de atención elevado que se prolonga por una hora. Pasado
ese periodo ya no vuelve a alcanzar esos niveles hasta los 8/10 días. Ese
periodo fija un lazo de percepción hacia su madre, que solo es
interrumpido en la actualidad por la existencia de los calefactores que
reemplazan al cuerpo materno. ¿Habría que eliminar los calefactores?,
por supuesto que no, lo que debes intentar es que respeten tu naturaleza
de madre. ¿Y
que hay de los machos? ¿podemos los hombres ser buenos educadores y
cuidadores de nuestros hijos?. Veremos como el reino animal nos enseña
los mecanismos por los que un macho se convierte en un dedicado y cariñoso
protector de su cría, mecanismos que podemos desatar en los humanos, ya
que los tenemos latentes, listos para ser despertados. Orlando
El
Rincón del Adiestrador Continuando
con este tema iniciado en el número anterior, recordamos que los perros
de exhibición deben ser perros especialmente adiestrados para tal fin, y
por lo tanto deberán saber realizar ejercicios espectaculares, aunque no
sean demasiado disciplinados, pero sí deben motivar al público, hacerlo
emocionar y aplaudir, y para eso no hay nada mejor que dos cosas:
A
modo de ejemplo y por si alguien no lo ha podido hacer, nuevamente los
invito a bajar un pequeño video de muestra de un show
de rescate de un niño que intenta ser secuestrado por un
delincuente en medio un espectáculo público Ahora
bien, ¿porqué decimos que el show es conveniente que se base en este
tipo de ejercicios?. Muchos habrán presenciado espectáculos de
disciplina, hay muchas categorías, generalmente incluyen partes de
defensa y otros tópicos, todos iguales, quedarse a distancia, caminar
junto con distracciones, etc. Es decir, aburridísimo para un público que
verá el mismo show una y otra vez con diferentes perros. Para ser
realistas, ese no es un show sino un examen, y no creo que a ningún público
lo atrape un examen. Tenía
yo unos 10 años cuando en la plaza de mi barrio la policía organizó un
espectáculo con perros. En aquel entonces las técnicas no eran como las
de ahora, pero sin embargo el espectáculo era muy bueno, ya que por ese
tiempo el adiestrador de la policía era un adiestrador de alma, no era un
policía obligado a ser adiestrador, sino un adiestrador que
circunstancialmente trabajaba para la policía. En una parte del espectáculo
armaron una casilla con cuatro paneles, uno de ellos tenía una puerta, el
otro una ventana. Dentro de la misma dos figurantes, que vestían ropas de
delincuentes, con gorras y cosas así. Los perros ya sabían lo que iban a
hacer y estaban ladrando desesperados a distancia, sostenidos por los guías.
Uno de los supuestos delincuentes sale de la casilla y el de adentro le
pregunta si había alguien por la zona, el otro le respondía que no,
“solo se escuchan unos perros por ahí a lo lejos”. Cuando regresaba a
la casilla lanzaban el ataque, un perro por la puerta y el otro saltando
la ventana. La casilla se abría, soltándose los cuatro paneles que caían
al suelo dejando ver lo que sucedía en el interior. Y finalmente los
delincuentes eran esposados y conducidos por los policías que venían a
buscar a sus perros. Un simple ataque lanzado convertido en un espectáculo
que jamás olvidé en su más mínimo detalle, y les hablo de cuando tenía
10 años de edad. Todos
los días se realizan exámenes de ataque y defensa, pero ¿qué sucede si
en lugar de hacer eso armamos un espectáculo como el del video adjunto?.
Técnicamente, repasando el video, no deja de ser un simple ataque
lanzado, algo bastante sencillo, pero en este caso tiene “show”, hay
una historia narrada en él. El niño que regresa a su casa con su
bicicleta, sufre una avería en la misma, y al detenerse es víctima de un
intento de secuestro siendo rescatado por su fiel mascota que se había
quedado retrasado husmeando en el camino. Agregamos a la oscuridad de las
imágenes un audio de algún búho que le daremos al encargado del sonido
de la exposición en un casete, agregamos el silencio y la expectativa, el
temor del niño en la oscuridad del parque que supuestamente está
atravesando. Agregamos un árbol aunque sea solo una silueta recortada en
chapa de madera y pintada, y al agresor escondido detrás de él, no de un
biombo como en los exámenes, sino detrás de ese supuesto árbol, como el
lobo de caperucita roja. Entonces este simple ataque lanzado se ha
convertido en toda una película con final feliz, y aquí están los tres
componentes: la presentación, el niño con su bicicleta atravesando el
parque en la noche, el nudo, el intento de secuestro, el desenlace, al
ataque del perro y el niño a salvo. Quienes
no han podido bajar aún el video de uno de mis mejores perros de cine
ascendiendo por una escalera para rescatar a una niña amarrada a una
silla, pueden descargarlo ahora aquí,
y comprenderán como una serie de ejercicios encadenados conforman una
historia. Este
mismo ejercicio del corte de sogas lo he realizado con un simulador de
ventanas incendiadas a gas licuado, Lagash realizaba un salto de fuego en
la ventana, supuestamente ingresando en la supuesta casa donde
supuestamente había un incendio y supuestamente una niña atada a una
silla estaba supuestamente a punto de morir entre las llamas. En
algunas fotos de esta web podrán ver a Lagash saltando el simulador de
ventana incendiada con un bebe en la boca, por cierto un muñeco de goma
muy realista, al que supuestamente rescata de una cuna donde supuestamente
estaba a punto de morir entre las llamas. Para el perro era una sucesión
de ejercicios, saltar un simulador a gas, tomar con la boca un apport de
una cuna (el muñeco) y regresar conmigo saltando nuevamente el fuego. En
la mente del perro no hay mucha diferencia entre hacer esto e ir a buscar
un palo arrojado saltando un banco de plaza en el camino, ya que para él,
el muñeco de caucho no deja de ser un objeto, no tiene el carácter simbólico
de bebe humano que le damos nosotros. Para el público que lo presenciaba
en medio de un sonido especialmente preparado era un espectáculo en vivo
que en muchos casos hasta arrancaba lágrimas de emoción. Para
nuestra carrera son muchas cosas juntas. Como adiestradores y propietarios
de los protagonistas de estas historias, nos metemos en la trama y nos
emocionamos junto con el público sin importar cuántas veces lo hallamos
repetido. Como profesionales y emprendedores nos posicionamos en la mente
del público como los mejores, nuestras tarjetas se reparten y los imanes
que entregamos para las puertas de los refrigeradores nos acarrearan
clientes por varios años. Orlando Eijo
Colabora hoy Conociendo a los perros de tiro en su propio medio Mi gran amigo Hernán Cipriani, propietario de Huskys de los Pehuenes, refugio de montaña Pino Hachado colabora con nosotros con una serie de artículos que desde el número 12 publicamos en El Universo Canino. Por supuesto que como sabemos, estamos hablando de perros de trineo, nada que ver con perros de disciplina o destreza, aquí el control es diferente, las relaciones diferentes, las finalidades diferentes, pero es aquí donde vemos realmente la utilidad de una raza generalmente odiada por los adiestradores. Esta es otra entrega Hernán y sus relatos:
Los primeros aullidos... por Hernán Cipriani Ya tenemos los cachorros aullando por todas partes. Me pasaría horas escuchándolos y viéndolos. Levantan sus hociquitos y con voz finita arrancan a coro. Siempre hay uno que arranca primero. Seguramente ese tendrá algún liderazgo sobre el resto de la jauría. Es decir, la voz de mando de la jauría. El primer impulso en general es reprimir esos aullidos. Error. Se están expresando... y si no dejamos que se expresen, no podemos iniciar el diálogo, entonces... ¿cómo haremos entonces para conocernos? Soy de la idea de dejarlos lo más libres posible, al menos hasta que maduren y estén en edad de mantener cierto orden en la jauría. De esta manera llegaremos a saber realmente cómo son. Cada perro, como cualquier ser vivo, nos irá develando sus características en la medida que los dejemos actuar. Si ejercemos un temprano control sobre ellos, sin dejar que pongan en evidencia lo que realmente y naturalmente son, nunca lo llegaremos a saber. O lo que es peor, nos podríamos enterar de ese temperamento en el momento menos oportuno, o cuando es demasiado tarde. Ese temperamento que a veces no dejamos aflorar es una carga genética que tarde o temprano sale a la luz. Y cuanto antes conozcamos ese temperamento, mejor. Los perros de trineo vivirán en jauría, así lo han hecho sus antepasados lobos, nómadas por excelencia. Cazan en jauría y se desplazan de igual manera. Son muy fieles a la jauría y si mantenemos a la jauría unida estarán mucho más a gusto y por lo tanto disfrutarán a pleno cada salida en grupo. Y de eso se trata andar en trineo con un grupo de perros. Disfrutar nosotros y que disfruten ellos. A propósito de la fidelidad a su jauría, recuerdo un día en Caviahue, provincia de Neuquen, cuando me encontraba armando un tiro de 12 perros con los que recién llegaba de Buenos Aires, para quedarme toda la temporada trabajando en la zona. Dada la desesperación por correr que acumulaban desde que subieron al trailer -unas 30 y pico de horas antes-, antes que termine de cargar el equipo en el trineo cortaron el tiro central justo por la mitad. Quedaron seis perros en el trineo y otros seis salieron corriendo solos por la ruta congelada, seguramente en dirección al refugio de piedra que habitualmente usamos como base en el centro de montaña. Apuré la carga y me dispuse a salir con los seis perros que aún estaban unidos al trineo. Al pisar la ruta levanté la vista y vi venir en mi dirección y a toda velocidad a los seis perros que habían salido un tanto anticipadamente. Estos se colocaron en sus respectivos lugares y, como si fuera un solo tiro, y de echo hasta que se corto lo era, comenzaron a correr junto a los otros seis. En muchas otras oportunidades me ha sucedido que un arnés o un tiro individual se corten, y el perro, después de adelantarse unos metros, vuelva a su ubicación original para seguir corriendo como si aún continuara atado. En la medida que los dejemos interactuar entre ellos, y que establezcan desde cachorros las distintas jerarquías, su comportamiento futuro será mucho mas tranquilo, y esto facilitará notablemente nuestro trabajo diario. Y nuestro humor. No es nada agradable estar continuamente ejerciendo de juez entre partes "perrunas", tratando de mitigar los ánimos en cuestiones jerárquicas habituales y sobre todo si los "litigantes" están en los 25 o 30 kilos de peso per cápita. En cambio, cuando esas jerarquías se establecen a temprana edad, las cosas no pasan a mayores y el liderazgo de la jauría se establece en forma natural, simplificando notablemente las relaciones. Ya tenemos a los perros conviviendo juntos, cosa inicial y primordial. Si tienen alrededor de dos meses o poco más, no deberíamos ponerlos a tirar de nada aún. Pero eso no quiere decir que no comiencen a trabajar. Tenemos que empezar a despertar lo primordial en un perro de trineo: El deseo de correr, o como dicen los americanos, "desire to run". Eso será lo más buscado por un criador de perros de trineo. Poco importa que el perro sea blanco, negro, de orejas perfectas o bellos ojos celestes si no lleva en la sangre, a flor de piel, ese deseo de correr que lo diferencia de cualquier otro perro. En ese deseo, a pesar de ser innato, debemos trabajar. Necesitamos despertarlo e incentivarlo aún mas. Esto lo lograremos en los primeros meses por medio del juego. Después de un tiempo de estar alimentándolos a diario, notaremos que nos siguen por todos lados, sin importar que sea la hora de comer o cualquier otro momento del día. Es ahí que debemos comenzar a salir con ellos a correr, llamándolos con la misma vos de mando que usaremos en el futuro para darles la señal de partida. Lo ideal es realizar este trabajo en algún lugar distinto que el corral o sector donde están a diario. Puede ser en algún campo lindero o cercano al que podamos llegar corriendo sin tener que mover los perros en ningún vehículo o cosa demasiado extraña para su corta edad. Esto marcará una diferencia muy grande en la vida del cachorro. La experiencia de cambiar de lugar, recoger distintos olores, encontrarse con situaciones completamente nuevas y distintas hacen que estas primeras salidas dejen una marca en la joven jauría. Por lo tanto debemos extremar las precauciones para que nada los atemorice y para que ganen confianza y seguridad en ellos mismos. Esto les irá forjando el valor que luego se verá reflejado en la montaña cuando deban afrontar las peores condiciones climáticas o las pendientes mas pronunciadas. En estas salidas es donde debemos comenzar una aguda observación de cada cachorro de la jauría. Iremos descubriendo al que tiene más valor, al más osado, o al más tímido, que necesita que lo incentiven para que deje la seguridad de su corral, equivalente a su madriguera en la vida salvaje. Todo esto lo volcaremos después en las posiciones del tiro. Seguramente los más osados irán al frente del tiro, mientras que los más tímidos en largarse solos hacia adelante irán atrás, como wheel dogs, donde seguirán las seguras huellas dejadas por los guías. El tema de la observación de la jauría es fundamental. La mejor forma de corregir un error en un perro es adelantarse al momento en que éste ocurrirá. Parece cosa de brujo, dirán. Pero cuando conocemos en profundidad a nuestros perros y estamos acostumbrados al comportamiento de cada uno en especial, podemos anticiparnos a la reacción que tendrán ante determinado estimulo o acción. Es el momento de indicar al cachorro, mediante una enérgica orden -más teatralizada que violenta-, el error cometido. Esto llamará enormemente la atención del perro, quien seguramente en una actitud de sumisión vendrá hacia nosotros con su cabeza gacha y tumbándose con la panza hacia arriba. No debemos olvidar que si bien en la jauría hay un líder canino, nosotros debemos ser los líderes absolutos. Es una cuestión de suma importancia el ganar ese lugar, ya que de otra manera ellos escaparán buscando competencia con otro líder o, lo que es peor, mandarán ellos sobre nosotros. Ellos mandan o son mandados, no hay término medio. En breve, al cabo de unas pocas salidas y si siempre mantenemos una rutina pareja, notaremos cómo esperan el momento de la salida más que cualquier otro. Ya no se contentarán con correr junto a nosotros si no que empezarán a alejarse un poco más, siempre hacia el frente nuestro. Esto indicará que ya están tomando confianza y que se está despertando ese deseo de correr tan buscado. Ahora sólo resta tratar de encaminar ese deseo en forma conjunta y hacia el mismo lado. Lo cual no es poca cosa. Un chiste que grafica en mucho el la solución a un viejo problema Un sudamericano con joroba ingresa a un bar y observa a Cristo sentado en una mesa en el fondo, el hombre le pide al camarero que le lleve un café de parte suya, el camarero así lo hace y Cristo lo acepta. Seguidamente ingresa un español sordomudo, y al ver a Cristo le indica con señas al camarero que le lleve un pastel de su parte, el camarero así lo hace y Cristo lo acepta. Luego ingresa un norteamericano con el rostro desfigurado por el ataque de un perro y al ver a Cristo le pide al camarero que le lleve unas donas de parte suya, el camarero así lo hace y Cristo las acepta. Finalmente Cristo se pone de pié y al pasar frente al sudamericano de la joroba le dice "gracias por tu caridad, ahora serás sanado" y tocándole su espalda la joroba desaparece. Al pasar frente al español sordomudo le dice "gracias por tu caridad, ahora serás sanado" y tocándole su frente el sordomudo pudo oír y hablar. Al pasar frente al norteamericano cuyo rostro estaba desfigurado por el ataque de un perro le dice "gracias por tu caridad, ahora serás sanado" y al querer tocarle el rostro el norteamericano se aparta y le dice "no tienes nada que agradecerme, pero por favor no me toques porque estoy demandando al dueño del perro"........... Este chiste que me contaron hace unos días grafica lo que hemos dicho muchas veces en estas columnas, si en los Estados Unidos no hay tantos ataques de perros como en Europa o Sudamérica, no se debe a leyes restrictivas respecto de perros supuestamente peligrosos ya que no las tienen, sino a la industria del juicio que ha hecho que las líneas americanas sean hoy las más dóciles del mundo como una forma de resguardarse de una demanda. Mientras se siga buscando la solución solo con calificativos de razas peligrosas, restricciones, impuestos a la tenencia, y demás, no se creo que se puedan solucionar los problemas. Si deseas bajarte este número de la publicación en formato PDF para guardarlo en tu PC, haz click aqui |
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