CIERTO DÍA, UN HECHO, MUCHAS VECES VISTO POR MÍ, ME
REVELÓ ALGO QUE CAMBIARÍA PARA SIEMPRE MI CONCEPCIÓN DEL
ADIESTRAMIENTO Y LA COMUNICACIÓN SOCIAL ENTRE LOS ANIMALES
GREGARIOS
El
pequeño cachorro con apenas unos segundos de
nacer, mojado aún con el líquido amniótico
luchaba por zafar de su posición.
Siempre
dejo que las perras hagan todo el trabajo durante
los partos, solo ayudo en la tracción para
aliviarles el esfuerzo y observo el resto de las
maniobras por si acaso una madre inexperta no
sabe cómo proceder ... sin embargo, rara vez
ocurre esto, y si ocurriera, basta una mínima
ayuda para que al segundo cachorro la perra sepa
exactamente qué hacer.
De
espaldas al suelo el pequeño soportaba las
enérgicas lamidas de la madre en su vientre.
Estas lamidas tenían varias funciones:
Una función higiénica:
la limpieza
Una función fisiológica: estimular el funcionamiento de
un intestino inmaduro
Y ... una función social: ese día descubrí que era el
primer gesto de sumisión que realizaba
el pequeño cachorro en su vida
Las fuertes
lamidas de la madre no solo son para activar la
respiración, circulación sanguínea y
movimientos intestinales, también deben activar
la capacidad de "aceptación de la autoridad
del líder", es decir, activar las funciones
psíquicas de la adaptación social.
Pocos saben esta
tercera relación de hechos, pero es la
comprensión de este y otros mecanismos sociales,
lo que nos permite llegar hasta la mente canina, sus sentimientos,
necesidades y motivaciones.
Cada vez que en el
futuro ese perro permaneciera de espaldas en
gesto de sumisión, no estaría entregando la
garganta, como erróneamente mucha gente cree,
estaría entregándose al aseo y restricción por
parte de un adulto, cómo fué estimulado en su
memoria genética en esos primeros segundos de
vida.
Esta diferencia no es menor ya que explica el
porqué un perro que aparentemente debe entregar
su garganta para que lo maten, en lugar de huir
de semejante dictadura, más se une y más
colabora.
Esto también explicaba porqué muchos perros de
mis clientes se pegaban tanto a mí, siendo que
yo era quien los disciplinaba mientras que sus
amos les daban absoluta libertad de acción.
Esta nueva visión
nos indica entonces que no se trata de dominar
por miedo y sometimiento, sino por una sensación
de contención y protección mucho más
integradora y compleja que la simple razón de la
fuerza. Con reglas claras y fijas, pero basadas
en los principios de comportamiento de su memoria
genética.
El orden y las
reglas internas de comportamiento generan un
estado de contención, de sentir que no se está
solo, que se pertenece a una organización
social, porque las primeras lecciones de
aceptación de un orden fueron impuestas por
medio de los cuidados maternales.
Toda la vida
social estará basada en esa primera relación
social entablada con su madre.
Esta nueva visión
de las motivaciones caninas fue para mí una
revelación que cambió para siempre mi forma de
adiestrar y relacionarme con ellos. Y no solo
eso, también me ayudó en mi labor como padre de
mi hija, e incluso, en mis tiempos de preparador
físico deportivo, me sirvieron para entender y
corregir adolescentes problemáticos.
Controla los comandos de este reproductor
para ver el video, tiene también audio. Si se entrecorta es
debido a que tu conexión es algo lenta, en tal caso detenlo,
espera unos minutos para que descargue, y dale play nuevamente
AULLAR CON LOS
LOBOS
Hace más de 12.000 años un
bípedo frugívoro arborícola se asoció
con un cuadrúpedo carnívoro depredador,
ambos con una característica en común:
su poderosa necesidad de vivir en grupos.
De ese contrato social
no solo surgió la posibilidad de cazar
en equipo, controlar ganado y muchas
utilidades más que fueron apareciendo
durante los siglos posteriores, sino
también de equilibrar aspectos de
nuestra propia psicología.
Dentro nuestro, seguimos siendo
el ser primitivo que una vez encontró en
el perro a un socio del que jamás se
separaría.
Lo hemos moldeado,
seleccionándolo según nuestras
prioridades económicas y psicológicas,
dándole las formas y temperamentos más
dispares para equilibrar nuestras
necesidades.
Pero
tanto ellos como nosotros seguimos siendo
los mismos animales que un día se
entendieron en la relación entre
especies más maravillosamente
armonizada.
Dentro de todos
nosotros se encuentra ese humano
primitivo capaz de hablar con los perros,
capaz de guiarlos, comprenderlos y
liderarlos. Descubrir en mí esa
capacidad dormida fue una revelación que
dejó devaluados a los viejos manuales de
adiestramiento que me habían orientado.
Ahora te toca a ti.
No necesitas
dejar de lado tus anteriores
conocimientos, siempre pueden serte
útiles. Pero si tomas conciencia de las verdaderas motivaciones que te atraen
hacia los perros y las que los atrae a
ellos hacia ti, descubrirás una nueva
dimensión de la relación.
Orlando Eijo te da la bienvenida a esta web, por favor activa el audio
de tu PC
Orlando y "Lagash" (protagonista del exitoso
film Dibu-La Película) en la pista de su escuela canina
Orlando Eijo
Adiestrador canino desde los
años 70, con más de 1000 perros adiestrados entre los que se cuentan,
además de la educación de cachorros particulares, especialidades tales
como lazarillo, seguridad de plantas industriales, detección de químicos
y los increíbles perros actores de cine y TV.
http://www.ayeleneijo.com.ar/formularios/formulario%20de%20consultas.htm
Un concepto
distinto
Un concepto de
adiestramiento que puede ofrecer más que la simple
instrucción, sino la real comprensión de cómo el perro
interpreta esta tan apasionante relación entre dos
mundos, el humano, un frugívoro de origen arborícola, y
el cánido, un predador corredor
La
maravilla de enseñar
Una de las
más maravillosas experiencias que puedan vivirse, es la
de ver cómo paso a paso nuestros perros comprenden lo
que se les pide, y en un juego compartido llegamos a
formar un equipo humano-canino deliciosamente
sincronizado
Orlando
Preparando una
secuencia para un film en la pista de nuestra escuela.
Melody debía memorizar una escena en la que empuja un
silla hasta una puerta y subiéndose a la misma abre el
picaporte con su boca