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"Lo que ocurre en el pasado vuelve a ser vivido en la memoria"
» John Dewey (1929-1968)

 


Ya no podemos pensar que nuestros perros no tienen memoria, que no recuerdan lo que han hecho o que no nos van a recordar si nos vamos por mucho tiempo, todo esto ha quedado completamente demostrado.

 

 

 

La memoria es una función del cerebro y, a la vez, un fenómeno de la mente que permite al organismo codificar, almacenar y evocar la información del pasado.

 

La memoria es de una manera general: “la capacidad de recuperar informaciones adquiridas."

 

Tanto la emoción, el aprendizaje, la atención y la memoria trabajan en equipo en la vida.

 

No existe un único lugar físico para la memoria en el cerebro. La memoria está diseminada por distintas localizaciones especializadas. Mientras en algunas regiones del córtex temporal están almacenados los recuerdos de la infancia, el significado de las palabras se guarda en la región central del hemisferio derecho y los datos de aprendizaje en el córtex parieto-temporal. Los lóbulos frontales se dedican a organizar la percepción y el pensamiento. Muchos de nuestros automatismos están almacenados en el cerebelo.

 

Con toda esta información sobre el cerebro y teniendo en cuenta que los científicos ya han comprobado que el perro tiene un cerebro muy similar al nuestro, ya sabemos que ellos también tienen las mismas memorias que nosotros, que evocan los recuerdos unidos con sentimientos y que su atención y aprendizaje depende en gran parte de ello.

 

 

La construcción de la memoria se sostiene en diferentes áreas cerebrales y con diferentes conexiones, pero:

¿desde cuándo registra nuestro cerebro?

 

De manera consciente desde los 5 o 6 años humanos, 4 o 5 meses caninos aproximadamente.

 

Hay que resaltar en este punto que la memoria tiene muchas fases, pero una de ellas es cuando se recupera la información registrada en el cerebro en el pasado para evocarla, por poner un ejemplo:

 

Hace una semana paseabas con tu perro y conocisteis un nuevo perrito en el parque muy simpático y con mucho feeling, desde entonces no lo habías vuelto a ver, pero hoy te lo vuelves a encontrar, entonces el cerebro va a tener un proceso interno de elaboración para finalmente "decirte" quién era ese perro y como era su nombre, en la cabeza del perro pasa lo mismo y esta última fase de recuperación de la información es uno de los aspectos más importantes de la conciencia

 

 

Como hemos visto el aprendizaje y la memoria están íntimamente relacionados, porque tanto nosotros como el perro, en el constante proceso de identificar, detectar y procesar información, nos enfrentamos a estímulos una y otra vez, y la base de su adaptación al medioambiente es su capacidad de aprovechar experiencias pasadas y de incorporar nuevas,  de esta manera se encuentran procesos de aprendizaje ligados a la memoria.

 

El perro vive el momento pero recuerda perfectamente las situaciones de su vida y aprende de ellas, es cierto que no se crea en su mente tantos problemas como nosotros por las cosas, porque no tienen tanta capacidad cerebral para ello, pero como deciamos recuerdan perfectamente las situaciones y aprenden de ellas.

 

Ejercitar la memoria es fundamental, porque de una buena memoria depende el aprendizaje, no solo de habilidades básicas, sino incluso del control emocional. La mala memoria predispone a la frustración y ella a la agresividad. Los juegos infantiles en perros, gatos y bebés humanos, tienen como función el desarrollo de una buena capacidad de memoria, es por esto que en nuestros desarrollos de juguetes para mascotas y niños prestamos especial atención a este aspecto.

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