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las emociones evolucionan jugando, nosotros investigamos los mejores caminos para ello

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Para los nativos americanos como el pueblo Sioux, el lobo es un enviado del Gran Espíritu para enseñarnos a ser más equilibrados, menos agresivos, mejores cazadores y protectores de nuestra familia, para ser líderes que guían a los suyos y sobre todo para enseñarnos a controlar nuestros desbordes emocionales. Estas creencias tiene un fundamento.

 

wolves21Los lobos conviven en unidades familiares, guiados por un padre y una madre, varias generaciones de hijos, y en algunos casos, puede haber un lobo o loba externa incorporada al grupo. Esa estructura es la misma que teníamos los humanos en nuestros clanes hasta hace unos pocos milenios.

 

Los lobos deben mantener unido a ese grupo, evitar conflictos generacionales y de poder. Ellos tienen en sus fauces armas letales, si desbordaran sus emociones podrían matarse entre ellos fácilmente, pero han evolucionado métodos para evitar que cualquier conflicto llegue a la sangre, todo se resuelve con gestos, protocolos, quizás alguna amenaza, pero sin que sean demasiado persistentes, ya que ellos dependen de la cooperación grupal para cazar. Un lobo solitario no duraría mucho con vida, y una manada llena de conflictos tendría el mismo resultado que un equipo de fútbol en el que hay muchas internas entre los compañeros, es decir, no ganarían nunca un partido, que es el equivalente en los lobos a fracasar en las cacerías.

 

La frustración como motivación para aprender

 

Los lobos han aprendido a superar la frustración y convertirla en experiencia. Cuando cazan, fracasan en muchos de sus intentos. La cacería no es para ellos algo sin importancia, porque su alimento corre, patea y da cornadas mortales, si no cazan no comen, si no comen pierden energía para volver a intentarlo, y con cada fracaso más se acercan a la muerte por hambre, a menos que tengan la suerte de hallar un cadáver que no hayan ya comido otros animales.

Sin embargo, ellos aprendieron a controlar su frustración. El fracaso se convierte en enseñanza, y la enseñanza se convierte en motivación para volver a intentarlo. Si una estrategia no dio resultado, ellos desoyen los ruidos de hambre de sus estómagos, refuerzan sus lazos sociales, elaboran las causas del fracaso y las convierten en un activo, ahora ese fracaso se ha trasformado en un curso en el que aprendieron qué error no deben volver a cometer, y vuelven a intentarlo aplicando lo aprendido sin dejar que sus ánimos decaigan.

 

 

nuestros lobos en la sede de investigaciones lúdicas el juego y la relación social de los lobos

 

Vemos que las creencias Sioux no están lejos de la realidad. Y nosotros empleamos nuestros lobos para aprender de sus mecanismos naturales de control emocional, de gestión social, y de manejo de sus aprendizajes.

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